Alimentación

Nuevas dudas sobre la solidez financiera de Parmalat

La Bolsa de Milán suspendió ayer las acciones del grupo agroalimentario italiano Parmalat, que en España compró la láctea Clesa, antes del inicio de la sesión y después de que el grupo anunciase que no había recibido el pago por la liquidación de su inversión en la gestora Epicurum, radicada en las Islas Caimán.

La suspensión se mantendrá hasta que la compañía haga públicas las resoluciones que tome en el consejo de hoy. Esta inversión asciende a 506,9 millones de euros. Epicurum tenía hasta el 4 de diciembre para pagar. Este anuncio agrava la crisis desatada hace un mes, cuando se publicitó la inversión.

El mercado teme que Parmalat nunca reciba el dinero. El incumplimiento se debe a 'dificultades en el proceso de liquidación de la participación de Parmalat en el fondo, ante la petición simultánea de liquidación por parte de la mayoría de los inversores del grupo', subrayó Parmalat. Además, esta circunstancia aviva las dudas de que la compañía pueda saldar sus deudas.

Las acciones se han visto sometidas a gran presión por la inquietud entre los inversores sobre su endeudamiento. El descubrimiento de la inversión en un fondo no cotizado provocó caídas y la puesta bajo vigilancia por S&P.