Acero

La siderurgia mundial no pasa factura a EE UU

La Unión Europea, Japón, China, Brasil. Los dirigentes de las principales potencias industriales competidoras de Estados Unidos descartaron ayer tomar represalias contra Washington por su política siderúrgica mantenida durante cerca de 20 meses y que ha mermado las cuentas de compañías no estadounidenses en todo el mundo.

El presidente George W. Bush anunció el jueves el fin de los aranceles que impusiera sobre el acero en marzo de 2002. El comunicado vino precedido de la decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de declarar, en noviembre, ilegales las tarifas acordadas por el Gobierno Bush. Varias naciones europeas, junto a China, Japón y Brasil, habían denunciado ante la OMC la práctica estadounidense. Tras la marcha atrás de la Casa Blanca, los Gobiernos de las naciones competidoras han decidido perdonar.

Bruselas va a 'congelar' el proceso abierto contra EE UU. El comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, subrayó ayer que la supresión de las tarifas sobre la importación de acero 'es una muy buena noticia para la siderurgia europea y sus trabajadores'. El portavoz del Ministerio chino de Comercio, Chong Quan, dijo que su país 'da la bienvenida a la decisión de EE UU y no adoptará ninguna represalia contra los productos estadounidenses, siempre que Washington mantenga su promesa'. Sadakazu Tanigaki, ministro de Finanzas del Gobierno de Japón, aseguró que no impondrá las sanciones anunciadas como represalia. La Confederación Nacional de la Industria de Brasil manifestó que la decisión de Bush es una victoria del libre comercio.

Rodrigo Rato, vicepresidente primero del Gobierno español y ministro de Economía, señaló que se ha puesto fin a 'la guerra del acero' de EE UU con la UE y varios países asiáticos. El ministro alemán de Economía, Wolfgang Clement, celebró la decisión de Bush y dijo que ésta muestra la voluntad de ese país de regresar a los mercados abiertos. Por su parte la ministra de Industria del Reino Unido, Patricia Hewitt, destacó la intervención de su jefe, el presidente Tony Blair, en la crisis del acero: 'No tengo dudas de que la influencia de Tony Blair fue bastante efectiva en todo esto'.

Para las compañías no estadounidenses, el daño ya está hecho. El presidente de Arcelor, Guy Dolle, la mayor acería del mundo, afirmó ayer en una entrevista con la agencia Bloomberg que su compañía tardará un año en recuperar el negocio perdido debido a las restricciones estadounidenses.

En España, Arcelor produce aceros planos en su filial Aceralia. Fuentes de la empresa española indican que el conflicto le ha restado entre 600.000 y 800.000 toneladas en exportaciones.

Ulrich Middelmann, presidente de la mayor compañía alemana en el sector, Thyssenkrupp, pidió ayer que la industria siderúrgica de EE UU 'no recurra a otras medidas comerciales como en el pasado, sino que siga con sus programas de reestructuración para hacerse internacionalmente competitiva'.

Las compañías recuerdan el agravio

l Arcelor, un año perdido. A pesar del anuncio de Bush, el avance del euro frente al dólar hará más difícil a la multinacional recuperar el mercado perdido en el último año. Las acciones bajaron ayer un 2,32%.

l Thyssenkrupp, 200 millones menos de facturación. La mayor siderúrgica alemana ha visto cómo sus ventas han caído un 2% debido a los aranceles de EE UU. Su valor en Bolsa descendió ayer un 0,74%.