Negociaciones

La fusión de las petroleras rusas Yukos y Sibneft, en el aire

Las rusas Yukos y Sibneft acordaron en octubre una fusión que debía crear el mayor gigante petrolero del país y el cuarto a nivel mundial, con el beneplácito de las autoridades nacionales antimonopolio. Pero las últimas informaciones trascendidas apuntan a que los flecos que debían ultimar hoy, básicamente la elección del consejo de administración y la presidencia de la nueva compañía, pueden haber terminado en divorcio.

A primera hora, la agencia de noticias Reuters informaba de que Sibneft ha suspendido temporalmente la alianza, valorada en 45.000 millones de dólares, y sus acciones se desplomaban un 5,6%. Poco después, citaba a un asistente al consejo de Yukos, quien recogía palabras del presidente Simon Kukes, asegurando que "la fusión seguía adelante". Pero éste, desde Moscú, admitía luego desconocer los motivos por los cuales su antigua rival Sibneft habría paralizado el proceso, algo que le pillaba "totalmente por sorpresa". El valor retrocedía un 10% en bolsa, ante el posible fracaso de la mayor apuesta del mercado energético ruso en los últimos años que ha alimentado incluso el rumor de una eventual inversión multimillonaria por parte de la estadounidense ExxonMobil.

A la espera de que la dirección de Yukos concrete finalmente lo sucedido, en una rueda de prensa prevista a última hora, Reuters puntualiza que sigue siendo un enigma cómo devolvería ésta el 92% que ya adquirido de Sibneft, mediante un desembolso en efectivo. La agencia AFP sostiene que los principales accionistas de las dos compañías decidieron el fin de las negociaciones "de mutuo acuerdo".

De haber ruptura, ésta se habrá producido tras la detención del anterior presidente de Yukos Mijail Jodorkovski, acusado de siete delitos por estafa y evasión fiscal a gran escala. Este hecho, así como el consiguiente embargo del paquete de control de las acciones, desató un escándalo que ha salpicado al Kremlin y provocado cuantiosas pérdidas en la bolsa rusa el mercado ruso.

El caso aún gotea. La Fiscalía añadió ayer un nuevo cargo contra Jodorkovski, por el presunto desvío de 2,8 millones de dólares procedentes de la venta de un concentrado de fosfato de calcio, utilizado en la producción de abono químico, en el año 2000. La investigación judicial concluye esta semana y el juicio comenzará cuando la defensa haya estudiado el informe reunido por la Fiscalía rusa. No obstante, una portavoz de la oficina pública aseguró que el análisis de dichas actas, que suman casi 200 volúmenes, puede durar meses.

La investigación y proceso contra el magnate que rodean Yukos habrían lastrado las inversiones de capital extranjero, comentó hoy el ministro de Economía German

Gref, para quien la suspensión de la fusión es "positiva desde el punto de vista macroeconómico". Citando al presidente Putin, Gref insistió en que el Estado no tomará el control de la petrolera, un escenario que asusta en los mercados.