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Las joyas del Santander viajan a América

Una exposición similar a un concierto de cámara, pocas piezas y pocos intérpretes. La prensa chilena ha recibido con similares comparaciones el que será uno de los grandes acontecimientos culturales del año, la exposición De El Greco a Chillida: Obras maestras de la pintura europea, que mostrará las joyas de la colección del grupo Santander.

El Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago de Chile acoge desde hoy y hasta el 4 de enero 23 pinturas de autores como Cranach, El Greco, Van Dyck, Rubens, Zurbarán, Rusiñol, Casas, Sorolla, Picasso o Miró; además de dos esculturas, el Cristo flagelado, de Gregorio Fernández, y el Toki, de Eduardo Chillida.

Tras su paso por Chile, la exposición, organizada por la Fundación Santander Central Hispano, viajará a São Paulo, coincidiendo con el 450 aniversario de la fundación de la ciudad brasileña, prácticamente los cinco siglos que abarca la selección de obras presentadas en la muestra.

El conjunto que viajará a Chile y Brasil, países en los que el grupo está presente a través de Santander Santiago y Santander Banespa, es una versión reducida de La exaltación de las artes, que se pudo admirar el pasado verano en Madrid.

Los chilenos podrán admirar más arte la próxima primavera, cuando llegue la selección de 40 pinturas de los fondos del BBVA. Obras de Murillo, Goya, Zuloaga o Tàpies, que viajarán, además, a México, Perú, Colombia, Venezuela y Puerto Rico.

sorolla. Niños buscando mariscos es una de las últimas obras del artista. Su punto de vista, de arriba abajo, y la libertad de manchas en el tratamiento de las rocas alejan el cuadro del convencionalismo de los últimos años.

Picasso. El genio malagueño pintó Busto de caballero III en un día, el 9 de junio de 1967, con cerca de 86 años. La obra es muestra de su inventiva y riqueza formal en la aplicación de pinceladas, en la elección de la gama cromática y el aprovechamiento del lenguaje cubista.

Arellano. Bodegón de flores es uno de los lienzos más complejos del pintor, que suele limitar el escenario a un cesto. Junto con su pareja, que permanece en una colección privada, formó parte de una exposición organizada por la Sociedad Española de Amigos del Arte en 1935.

El Greco. Cristo crucificado es un cuadro de la última época del pintor. Destaca por el reparto de los colores fríos y por la iluminación de la figura en medio de las tinieblas.

Paul de vos. Este Bodegón con sirvienta, del estilo del maestro Snyders, lo que planteó dudas en su atribución, es uno los cuadros flamencos de la colección del banco.

Chillida. El artista empieza a emplear el acero en 1959. Toki, de 1969, es ejemplo de la obra que comunica con el espacio. La pieza era muy valorada por el artista, que la eligió para antológicas como Europalia, dedicada en 1985 a España.