Crisis en la UE

El BCE amenaza con una subida de los tipos de interés

Fue la reacción más rápida y contundente en la historia del BCE. Ni siquiera tras los atentados del 11 de septiembre el máximo órgano de la política monetaria había manifestado unos reflejos tan inmediatos. Nada más conocerse la decisión del Ecofin de no sancionar a Francia y Alemania, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, convocó una teleconferencia de emergencia en la que se dejó entrever un próximo recorte de los tipos de interés.

'El público puede estar seguro de que el Consejo de Gobierno permanece firmemente comprometido a mantener la estabilidad de precios', dijo en un comunicado.

A Trichet, francés y devoto de Alemania, no le tembló la mano para lanzar críticas contra la decisión del Ecofin que, según reza el comunicado del banco, conlleva 'graves riesgos'. 'Socava la credibilidad del marco institucional y la confianza en unas finanzas públicas saneadas de los Estados miembros de la eurozona', sostiene el BCE.

El consejo de gobierno del BCE añadió que 'toma nota' del propósito de Francia y Alemania para corregir su excesivo déficit 'tan rápido como sea posible' e instó a los Gobiernos de la zona euro a 'asumir sus responsabilidades'.

'Es absolutamente necesario tomar medidas para limitar los efectos negativos sobre la confianza', aunque no especificó los riesgos que pueden empañar el crecimiento de la zona.

Algunos miembros del consejo fueron más críticos aún. El gobernador del Banco de Austria, Klaus Liebscher, calificó la declaración del Ecofin de 'decisión puramente política' y expresó su deseo de que 'no cree escuela' y Francia y Alemania se esfuercen en situar su déficit por debajo del 3% que marca el Pacto de Estabilidad. También el vicepresidente del Bundesbank alemán y uno de los padres del pacto, Jürgen Stark, mostró su descontento al afirmar que la suspensión de las sanciones son 'un duro golpe' contra los fundamentos de la unión económica y monetaria ante la ampliación de la UE.

La de ayer fue la segunda ocasión en la que la autoridad monetaria se vio obligada a salir en defensa del Pacto de Estabilidad. El BCE ya lo hizo en octubre de 2002, cuando el presidente de la Comisión, Romano Prodi, calificó el acuerdo de 'estúpido'.

El presidente del BCE ya ha mostrado en anteriores ocasiones su apoyo al pacto. En su última intervención pública, el viernes pasado, Trichet repitió en un congreso de la banca celebrado en Fráncfort que el pacto 'contribuye a fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo'.

Más peligro de inflación

Los analistas económicos creen ahora que los desajustes presupuestarios de los países de la zona euro, en concreto, de Francia y Alemania, podrían conllevar un adelanto de las subidas de los tipos de interés.

'El entierro de facto del Pacto de Estabilidad y Crecimiento eleva el riesgo de que el BCE suba antes de lo previsto los tipos de interés', afirman Joachim Fels y Vicenzo Guzzo, economistas de Morgan Stanley. 'La relajación de los ajustes presupuestarios podrían ser vistos por el BCE como un añadido de los riesgos a la estabilidad de precios', agregan.

En la política monetaria del BCE siempre ha sido una prioridad la contención de los precios. Es por ello que fue menos radical en los recorte de los tipos de interés que su homólogo en EE UU, la Reserva Federal. Aun así, los tipos de interés de la zona euro se sitúan en la actualidad en el 2%, el nivel más bajo en 50 años.

Los analistas apostaban por que los recientes signos de reactivación económica forzaran una subida de los tipos el próximo año, pero ahora se espera que la fecha se adelante.