Directiva europea

Los quince desvirtúan la directiva de opas

La remota posibilidad de una armonización de la normativa europea sobre ofertas públicas de adquisición (opa) de empresas está a punto de desvanecerse. Después de casi tres lustros de negociación, la Unión Europea (UE) avanza a pasos agigantados hacia una directiva comunitaria que renuncia a la más mínima ambición armonizadora.

Algunos países, entre ellos España, se resisten a dar el respaldo a un texto que, según fuentes comunitarias, 'sembrará la incertidumbre jurídica entre las empresas'. Pero Italia, país que preside este semestre la UE, ya cuenta con los apoyos necesarios para aprobar la normativa. Y el Parlamento Europeo parece dispuesto a corroborar una propuesta que satisface los intereses de Alemania.

La fórmula de consenso sobre la que trabaja Italia deja abierta la posibilidad de que cada Estado congele la aplicación de los artículos más sensibles de la directiva. Se trata, en concreto, de los número 9 y 11, en los que se prohíbe a los consejos de administración adoptar medidas defensivas ante una opa hostil sin consentimiento de la junta de accionistas.

La nueva propuesta satisface todas las demandas de Alemania

La Comisión Europea (CE), autora de la propuesta inicial, y su grupo de expertos sobre derecho de sociedades, liderado por el profesor Jaap Winter, consideraban imprescindible esa prohibición para poner en pie de igualdad a todas las compañías europeas e insuflar al mercado bursátil una cultura de gestión democrática y trasparente basada en la voluntad y beneficio de los accionistas.

Pero Berlín se negó tajantemente a aceptar una norma que, en su opinión, no conjuga con la cultura empresarial del continente, sino con la accionarial y bursátil de los mercados anglosajones. Alemania temía que la directiva de opa dejase a sus grandes conglomerados industriales a merced del capital extranjero, sobre todo estadounidense.

Ni los temores de unos ni las ambiciones de otros se cumplirán a juzgar por el texto de la directiva que debatirán el próximo jueves en Bruselas el consejo de Ministros de Competitividad de la Unión Europea.

'El borrador recoge ahora mismo todas las demandas de Alemania', describe una fuente próxima a la CE. El equipo del ponente de la ley en el Parlamento Europeo, el conservador alemán Klaus-Heiner Lehne, reconoce que 'hemos colaborado con la presidencia italiana en la redacción del texto, de modo que propondremos a la Eurocámara que lo acepte'. Berlín dinamitó en julio de 2001 la anterior propuesta en una votación in extremis en el Parlamento Europeo.

El nuevo proyecto también se estancó ante las objeciones alemanas, secundadas esta vez por unos países nórdicos partidarios de mantener la práctica de las acciones con derecho a un voto múltiple.

En junio, Portugal propuso la introducción de un artículo el 11.a) que convertiría en optativas, tanto para los Estados como para las empresas, las disposiciones más conflictivas de la nueva ley. Contra todo pronóstico, la presidencia italiana recogió esa idea y ha recabado los apoyos necesarios para aprobarla. 'Vacía de contenido la directiva', se indignan en la Comisión Europea. 'Es sólo un primer paso', justifica Lehne. 'El único que podemos dar por ahora'.

armonización Un primer paso muy poco ambicioso

La opa que rebase el 60% deberá hacerse por el total

Las ofertas de compra que alcancen el 60% del capital de una empresa deberán hacerse extensivas a todos los accionistas, según el proyecto de directiva comunitaria. Este umbral aún podría variar durante la tramitación de la norma. En cualquier caso, la nueva directiva puede obligar a España a modificar su reciente ley de opas, que fija el 50% como desencadenante de la oferta total, y contempla un umbral intermedio del 25%.

Dos semanas como mínimo para aceptar

El proyecto de directiva prevé que el plazo para la aceptación de una opa deberá ser como mínimo de dos semanas a partir de la publicación del folleto de la oferta. Los Estados podrán prolongar ese periodo, pero en ningún caso podrá superar las 10 semanas. Durante el plazo de aceptación, el consejo de administración deberá pedir permiso a la junta de accionistas para adoptar medidas defensivas. Pero sólo si los estatutos de la compañía así lo prevén.

Derecho de exclusión de minoritarios desde el 90%

Quedan a expensas de los Estados los derechos de exclusión de aquellos accionistas que se resistan a aceptar una oferta que ha logrado el control de la compañía. El proyecto de directiva contempla que el oferente podrá excluir a la minoría reacia a vender cuando cuente con el 90% del capital y el 90% de los derechos de voto. Pero en ciertos casos, los Estados podrán elevar este umbral, aunque nunca por encima del 95% de ambos parámetros.