Industria musical

El rey de la música independiente

Bronfman cuenta con larga experiencia en el sector, desde sus tiempos como compositor para Dionne Warwick y Celine Dion hasta llegar a ser el primer ejecutivo de Seagram. Tras su fulgurante carrera, el empresario cometió hace tres años un grave error: vender el negocio de su familia a Vivendi, operación que, tras la debacle del grupo francés, a punto estuvo de llevar a la quiebra la fortuna familiar.

Desde entonces Bronfman ha intentado recuperar su patrimonio y su prestigio. Cuando hace meses Vivendi puso sus activos de entretenimiento a la venta, lideró un grupo de inversores para recomprarlos pero fue vencido por NBC. Esta vez, su apuesta por Warner Music (Madonna, Björk y Led Zeppelin) ha resultado vencedora frente al gigante EMI (The Beatles, Robbie Williams), que ofrecía unos 1.000 millones menos. Eric Nicoli, presidente de la discográfica británica, anunciaba ayer en un comunicado que se retiraba de la puja.

Con el abandono de EMI no había ya obstáculos para el acuerdo entre el grupo de inversores y Warner.

El acuerdo no altera la cuota de las compañías en el mercado de discos

Bronfman se enfrenta a un nuevo escenario musical, en el que la venta de canciones en Internet y la lucha contra la piratería serán retos principales. Según The Wall Street Journal, el empeño del magnate es tal, que no dudó en ofrecer 40 millones adicionales de su bolsillo para alcanzar el acuerdo.

Bronfman, que se situará a la cabeza del nuevo grupo, se ha rodeado en esta ocasión de otros inversores que comparten su visión sobre el sector, como el fondo de inversión Thomas H. Lee Partners y el productor Haim Saban.

El pacto incluye una opción para que Time Warner pueda volver a adquirir el 15% de la firma en tres años, o bien el 19,9% bajo 'ciertas condiciones'.

Time Warner prevé que la compra se cierre en dos meses. La adquisición no parece que vaya a tener objeciones por las autoridades de competencia, en contra de lo que ocurrió hace tres años con el intento de fusión de EMI y Warner. Ahora la compra de Warner por Bronfman no altera las cuotas del mercado de discos.

Las discográficas independientes se mostraron a favor. 'La magnitud de la crisis y los cambios tecnológicos requieren empresas potentes', dijo Mario Pacheco, director de Nuevos Medios y presidente de la recién creada Unión Fonográfica Independiente, que agrupa firmas con un 15% del mercado español. Más preocupación mostró con la concentración sectorial en la que 'grandes grupos de comunicación controlan prensa, cine y música'.

Un multimillonario competidor de sí mismo

La compra de Warner Music supone una situación un tanto incómoda para Bronfman en el sector musical. Por un lado, el empresario controlará Warner Music, hasta ahora tercera discográfica del mundo. Por otro, la familia del canadiense tiene el 3,4% de Vivendi Universal, derivado de la venta al grupo francés de su negocio. Vivendi es propietaria de la mayor discográfica del mundo: Universal Music. Bronfman se convierte así en rival de sí mismo, al ser accionista a la vez de Warner y Vivendi.

Derivado de esa participación, el millonario era consejero de Vivendi, aunque renunció al cargo cuando trató sin éxito de recomprar la filial de ocio.