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Euro de tipo bajo

El euro tocó esta semana el nivel más alto de su historia en su cruce con el dólar. Esta evolución inquieta a los Gobiernos de los países centrales de la Unión Europea y ha empezado a sembrar dudas sobre la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) para los próximos meses, al romper el consenso que defendía hasta el momento que el próximo movimiento sería al alza.

'Parece claro que si el euro se sigue apreciando los tipos de interés no pueden subir, incluso es muy probable que bajen', subraya Alejandro Inurrieta, de Intermoney. Inurrieta considera que ya a partir de un tipo de cambio de 1,20 dólares por euro 'los efectos sobre el crecimiento serán muy duros y el BCE podría ponerse nervioso'. De hecho, una apreciación en torno al 20% del tipo de cambio real suele ser motivo para una subida de las tasas de interés de 50 puntos básicos, según sus cálculos.

Ángel de la Fuente, de JP Morgan, considera que el tipo de cambio objetivo para final de año se situará en 1,22 y llegaría a 1,25 en 2004, un nivel a partir del cual ya no ven excesivo recorrido. Pero no es tan pesimista respecto al efecto en las economías de la zona y, aunque asume que tendrá su impacto en las exportaciones, mantiene que 'el hecho de que un euro fuerte perjudique a las empresas exportadoras va a provocar que éstas se tomen más en serio la necesidad de serias reestructuraciones que les permitan mejorar su productividad y que con un euro débil no se acometen'. El propio presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, se ha mostrado recientemente partidario de un euro fuerte para dar mayor garantía a la estabilidad económica de la zona. Su opinión se ha encontrado enfrente al canciller alemán, Gerhard Schröder, quien cree que 'el euro se ha apreciado demasiado y demasiado rápido y a nadie le interesa un dólar débil'. Para el ministro francés de Finanzas, Francis Mer, un euro a 1,20 dólares 'causará problemas en las economías'.

Mientras se dirime el efecto de un euro fuerte sobre la incipiente recuperación en la zona euro, lo que parece claro es que 'la debilidad del dólar es la medicina adecuada en el momento adecuado para que la economía americana siga creciendo a buen ritmo', señala De la Fuente.

Aunque tradicionalmente un dólar débil suele ir acompañado de una Bolsa débil, sobre todo de una Bolsa europea débil, un dólar así permite a las empresas ganar competitividad. Eso significa beneficios empresariales para las empresas al otro lado del Atlántico, lo que, unido a las bajas rentabilidades de los bonos, lleva a JP Morgan a seguir apostando por la renta variable.

Las claves

El euro bajó ligeramente ayer frente al dólar y cerró a un cambio de 1,19, después de haber rozado el jueves los 1,20. En lo que va de año se ha apreciado más del 12%.

El motivo fundamental de apreciación del euro es el desequilibrio comercial de Estados Unidos. æpermil;ste se ha producido, especialmente, respecto a los países asiáticos. Como las divisas de estos países no se han ajustado, los desequilibrios se trasladan a otras monedas como el euro.

Ni por las expectativas de crecimiento económico en la eurozona, ni por el diferencial de crecimiento de la productividad, favorable a EE UU, tiene sentido un euro más fuerte que el dólar, por lo que los analistas descartan que quede mucho recorrido.