Opa

El consejero Carceller no venderá sus 20 acciones de Cepsa en la opa

Pese a su aparente rigor, la normativa española de participaciones significativas permite a grupos familiares y a empresas representadas en los consejos de administración de las compañías cotizadas comprar y vender acciones sin comunicarlo al mercado.

Así se ha puesto de manifiesto con la declaración del consejero de Cepsa Demetrio Carceller, que ayer se pronunció sobre su intención de no aceptar la opa del SCH a 28 euros por acción.

En el registro público, Carceller figura como titular de 20 acciones de forma directa, en una declaración que data de 1994. No aparece como titular de ninguna acción de forma indirecta ni hay ninguna información adicional con respecto a sus intereses en Cepsa. En la nota de ayer, sin embargo, señala: 'Mi intención y la del grupo que represento es no aceptar dicha oferta la del SCH y mantener las acciones de Cepsa de las que somos propietarios'. Ya cuando el consejo presentó su informe sobre la opa, Carceller dijo representar 'a un grupo familiar que lleva tres generaciones vinculado a la sociedad, desde los orígenes de ésta' y en esa calidad manifestaba su opinión.

Carceller envió su comunicación de ayer en un papel con el membrete de la compañía Disa, a la que el representa y cuya participación no es pública. La normativa obliga a los consejeros a comunicar las acciones 'de que sean titulares tanto por sí como a través de sociedades que controlen o a través de otras personas interpuestas'.

Esa definición legal deja enormes resquicios, en opinión de los mercantilistas consultados, de modo que se puede estar sentado en un consejo representando a un grupo familiar sin hacer pública la participación que éste ostenta, como ocurre en el caso de Carceller. El consejero, en realidad, sólo estaba obligado a decir si iba a vender o no sus 20 acciones, valoradas a precio de la opa en 560 euros, pero decidió posponer su opinión hasta cerca del fin del plazo de aceptación, que acaba el lunes.

El presidente de Total descarta una fusión

El presidente de Total, Thierry Desmarest, señaló ayer en París que no ve en el horizonte nuevas operaciones de compra o fusión como las que le llevaron a absorber Elf o Petrofina en los últimos años, descartando una operación así con Cepsa. En relación a la opa del SCH, añadió: 'No tenemos la intención de sacudir el cocotero', una expresión francesa con la que quiso indicar que no se van a precipitar en su respuesta.

La pugna entre Total y SCH, en todo caso, 'no frenará los planes de desarrollo de Cepsa', según Desmarest. Dentro de esos planes, el presidente de Cepsa, Carlos Pérez de Bricio, confirmó ayer mismo el interés de la empresa en entrar en las islas Canarias como operador de gas mediante su participación en la empresa Gascan, firma participada por el Gobierno de Canarias en la que la petrolera aspira a hacerse con un 30%.