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Deportistas después de la gloria

Una travesía por el desierto'. Así definen los deportistas el tránsito entre el fin de sus carreras como atletas de élite y su integración en la vida laboral. Incluso aquellos que tienen su situación económica asegurada sufren un gran desajuste: de tener una agenda completamente llena con entrenamientos, viajes y concentraciones, pasan un buen día a no tener nada que hacer.

'El reto de a qué dedicarse el día después hay que planteárselo cuando se está en activo', señala Emilio Butragueño, director general adjunto del Real Madrid, que ha comparecido en la Comisión Especial del Senado para informar sobre la situación de los deportistas al finalizar su carrera deportiva.

Butragueño destaca tres problemas. 'El calendario es tan exigente que es difícil compaginarlo con los estudios. Además la fama suele nublar la vista. También hay que tener en cuenta que no todos tienen inquietudes'.

Las empresas valoran cualidades de los deportistas como su espíritu de sacrificio, la capacidad para trabajar en equipo y el respeto a los superiores

Para tener éxito los deportistas se ven obligados a dedicar cada vez más tiempo al entrenamiento, muchas veces a costa de su educación. 'La tendencia de los jóvenes es a enfocar los objetivos a corto plazo y esto hace que la vida después del deporte no se contemple', según Theresa Zabell, ex campeona olímpica de vela y ahora diputada del PP en el Parlamento Europeo. 'Con lo cual muchos deportistas llegan al final de su carrera deportiva sin la preparación académica necesaria para obtener un puesto de trabajo en otros sectores', añade Zabell.

En España existe un acuerdo entre el Comité Olímpico Español y la Fundación Adecco, que a través del programa Maestro proporciona a los deportistas formación una vez finalizadas sus carreras para facilitarles el acceso al mundo laboral.

'Los deportistas reúnen cualidades apreciadas por las empresas como el espíritu de sacrificio, la ilusión, tener objetivos claros, el trabajo en equipo y el respeto al entrenador', señala Francisco Huertas, director general de Lee Hetch Harrison.

Los deportistas agradecen estos elogios pero ven otro problema. 'Aquellos que hacemos el esfuerzo de estudiar y entrenar, al llegar a las entrevistas nos rechazan porque no tenemos experiencia', apunta Jesús Garrido, ex jugador de voleibol.

Una de las salidas profesionales más comunes es la de comercial. Las empresas intentan aprovechar la reputación de los deportistas en la sociedad. 'La fama es un buen reclamo, pero sólo al principio. Luego no importa quién hayas sido y partes de cero', apunta Teresa Rioné, campeona de España de los 100 metros lisos a principios de los ochenta y actual responsable de comunicación corporativa de Nike para España y Portugal.

Otra salida que han encontrado los deportistas es la política. Abel Antón, campeón del mundo de maratón en 1997 y 1999, es ahora concejal de Deportes de Soria, cargo que compagina con la gestión de sus dos tiendas de deportes, de las que es copropietario con Fermín Cacho. 'Las tiendas las tenemos desde 1990. En el mundo del deporte actual o eres un galáctico o más vale que gestiones bien el dinero o estudies porque nadie regala nada', indica.

Entreno y estudio

Como ocurre con otros ámbitos de la sociedad, en el acceso a la formación universitaria de los deportistas de alto rendimiento, la proporción de mujeres es superior a la de hombres. Las deportistas tienen objetivos formativos y profesionales mejor definidos a edades tempranas y sus resultados académicos son mejores, según se desprende del último estudio que ha elaborado el Comité Olímpico Español sobre la formación de los deportistas.

El 50% de los encuestados realizan o pretenden realizar estudios universitarios, sobre todo carreras relacionadas con la educación física. El número de deportistas interesados en la formación profesional es mínimo. Más de un 30% indica que habla idiomas con un nivel medio o alto y en torno al 70% de los deportistas tienen conocimientos de informática al nivel de usuario.

Las propuestas de los ex deportistas

La formación del deportista en activo y la integración laboral al final de su carrera fueron los principales temas del seminario organizado por el Comité Olímpico Español y la Fundación Adecco el martes y miércoles pasados. Al evento asistieron ex deportistas que contaron sus experiencias e hicieron propuestas para facilitar el tránsito a la vida profesional.

David Ortega, campeón de Europa de kárate en 1997, se diplomó en Fisioterapia y ahora tiene su propia clínica. 'El autoempleo es una opción muy válida para el deportista', señaló. Aunque ahora su negocio está en marcha, Ortega reconoce que al principio estuvo bastante desorientado. 'Las federaciones o el Comité Olímpico deberían disponer de algún gabinete que informara a los deportistas sobre aspectos financieros, fiscales y laborales para montar una empresa'.

Jesús Garrido, 200 veces internacional con la selección de voleibol, denunció que muchos deportistas no están afiliados a la Seguridad Social. 'En mi caso dejé el deporte con 30 años y no había cotizado ni un solo día'. Para solucionar esta carencia, Garrido propone que sean las federaciones las que abonen las cuotas. 'Al fin y al cabo somos sus trabajadores'. La falta de experiencia laboral es otro gran lastre, según este diplomado en Ciencias Políticas. 'Deberían crearse programas de prácticas en empresas mientras se está en activo', sugirió.

En el mundo del deporte hay que distinguir entre aquellos que tienen fama y dinero y los que practican un deporte de élite pero sin profesionalizar. Para ayudar a estos últimos, Rosario Teva, ex jugadora de hockey hierba, propone establecer un subsidio de desempleo. Teva también sugiere que existan cuotas de acceso para los deportistas a los puestos de la Administración, al igual que hay cupos para la universidad.

Emilio Sánchez Vicario, que dirige una academia de tenis, cree que es fundamental para que el deportista pueda desarrollarse como persona huir del entorno (entrenadores y agentes). 'Yo siempre he tenido bastantes inquietudes y a los 24 años decidí gestionar mi propia carrera, sin la ayuda de nadie'.

José Antonio Montero, ex jugador de baloncesto y que trabaja para la federación, cree que hay que concienciar a los padres para que los deportistas compaginen estudios y entrenamientos. 'Algunos permiten que sus hijos abandonen el colegio para tener una estrella del deporte'.