EDITORIAL

Giro latinoamericano

Latinoamérica se encuentra en un punto de inflexión. El equilibrio es precario y las economías de la región salen de una aguda crisis que ha dejado profundas huellas, pero empiezan a verse signos esperanzadores. Las empresas españolas con intereses en la región están notando ya en sus cuentas esa mejora, tras dos ejercicios y medio en los que Latinoamérica ha sido una pesada carga para los resultados. El alivio más inmediato llega por el lado cambiario. Aunque los tipos de cambio medios acumulados siguen siendo inferiores a los de 2002, el real brasileño y el peso argentino acumulan revalorizaciones frente al euro en lo que va de año y en los últimos 12 meses y eso se empieza a notar en las cifras trimestrales. La mejora económica de fondo permite, además, una recuperación en términos operativos, aunque queda mucho camino por recorrer.

Las empresas parecen dispuestas a poner su granito de arena. Han anunciado inversiones, si bien éstas se concentran en los grandes países, se financian con fondos generados en la zona y se dirigen a sectores con menor riesgo regulatorio. En todo caso, es todo un síntoma que vuelvan a apostar por la región.