Móviles

Telefónica se moviliza ante la falta de antenas

Telefónica Móviles está preocupada. Y esta vez no es por la competencia. La razón son las trabas que los ayuntamientos españoles les ponen para instalar nuevas antenas en sus municipios. El agobio de la operadora española ha llegado a tal punto que, el pasado jueves, su consejero delegado, Javier Aguilera, reunió a sus directivos y les expuso la cruda realidad. La compañía sólo había instalado en 2002 el 20% de las antenas que inicialmente tenía previsto desplegar.

La medida que adoptará la operadora será 'mandar a sus comerciales a todos los pueblos de España para hablar con los alcaldes y convencerles para que dejen desplegar las citadas antenas', comenta a Cinco Días una fuente conocedora de la reunión.

Un portavoz de Telefónica Móviles confirma la existencia de dicha reunión. 'Ciertamente ocurrió así. Pero, aunque el tema de las antenas fue el asunto principal y el que más tiempo tomó a los asistentes, se habló también de otros temas'. El mismo portavoz apunta que el objetivo era dar un repaso a la situación actual, ver cuál es el despliegue de antenas hasta la fecha y, sobre todo, establecer 'cómo abordar las reuniones que se tienen frecuentemente con los ayuntamientos'.

La preocupación no es nueva, pero hay una razón de peso. La compañía anunció hace pocos días el lanzamiento precomercial del UMTS y sabe que para poder dar este servicio son necesarias muchas más antenas celulares de las actuales, ya que la nueva tecnología móvil de tercera generación utiliza una frecuencia más alta.

'El problema es serio, porque si no nos permiten desplegar más antenas el lanzamiento del UMTS se complica y puede ralentizar de nuevo los planes de las operadoras', reconoce el portavoz de Telefónica Móviles. Según explica la operadora española, la compañía va a instalar buena parte de las antenas para UMTS en los emplazamientos donde actualmente tienen ya otras antenas, pero 'necesitamos otros sitios nuevos, y esos hay que negociarlos'.

Entre las tres operadoras móviles (Telefónica, Amena y Vodafone) hay desplegadas actualmente unas 23.000 antenas, según la última campaña de mediciones que efectuaron hace aproximadamente un año.

El portavoz de la operadora española echa la culpa de que el 80% de las antenas previstas se quedaran sin colocar el pasado año a 'la dispersión normativa actual que hay en España y a la preocupación social que provocan las citadas antenas'. Esta fuente asegura que existe una multitud de ordenanzas -algunas locales y otras autonómicas- que a veces son contradictorias, dice. 'Y, por si fuera poco, luego está la norma estatal.

Telefónica Móviles no entiende, asegura, la preocupación social despertada 'por los hipotéticos riesgos que quieren ver algunas personas en esta historia', asociados básicamente a que estas antenas podrían estar ligadas a diferentes casos de cáncer.

La decisión de la operadora española de mandar a sus comerciales ayuntamiento por ayuntamiento tendrá como finalidad eliminar este tipo de 'prejuicios' y tratar de aclarar la situación. El portavoz de Telefónica señala, no obstante, que las personas que conforman su red están continuamente visitando los ayuntamientos, aunque reconoce 'que, esta vez, se enviarán algunas personas más, pero no en un número muy por encima de lo que es habitual'.

El problema de las antenas no sólo preocupa a Telefónica Móviles. Tanto es así que a través de una modificación en la Ley de Telecomunicaciones -aprobada recientemente-, el Ministerio de Ciencia y Tecnología ha propuesto crear una mesa de trabajo de la que formen parte Gobierno, operadoras de telecomunicaciones, ayuntamientos y comunidades autónomas, porque las cinco partes tienen competencia en la materia.

Según fuentes del Ministerio, 'la propuesta tuvo el consenso de todos los partidos políticos'. Y la finalidad que persigue la mesa es detectar, por un lado, el mapa de cobertura actual y poner de acuerdo a las partes implicadas para que compartan infraestructuras. Y, por otro lado, establecer parámetros que sigan todas las operadoras y que permitan mejorar la calidad de la telefonía móvil. 'Aunque en España, los índices son muy buenos, la calidad no está regulada como obligatoria', añade. La citada mesa de cooperación no está aún funcionando, pero, según explicó la semana pasada Carlos López Blanco, el secretario de Estado para las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información, se pondrá en marcha en breve. 'Posiblemente a final de año o principios del 2004'.

Un problema que puede restar impulso al UMTS

El parón en la instalación de antenas móviles no sólo pone en peligro, según los operadores, la calidad del servicio de telefonía móvil actual, sino que puede frenar el tan esperado despliegue del UMTS. Tanto Telefónica Móviles como Vodafone han anunciado el lanzamiento en pruebas de este servicio. La primera presentó a finales de octubre un servicio precomercial de telefonía de tercera generación destinado a sus 2.500 principales clientes empresariales. Y la segunda, mostró en el pasado Simo una tarjeta de datos con soporte UMTS y GPRS. Las operadoras parecen estar en un callejón sin salida.

La campaña de publicidad conjunta que hicieron hace unos meses para demostrar que las emisiones de estas antenas están por debajo de los límites que establece la ley no ha dado los frutos esperados. Ahora Telefónica y Vodafone quieren sacar comercialmente sus servicios UMTS para 2004, pero la pregunta es cómo lo harán sin el despliegue de nuevas antenas.