Alarma

Europa sufre un serio retraso de cara al nuevo Internet

El grupo de trabajo creado expresamente por el comisario europeo de sociedad de la información, Erkki Liikanen, para velar por la transición a la nueva versión de Internet, acaba de publicar un durísimo informe sobre 'los retrasos sin precedentes' que acusa Europa en el despliegue de la tecnología que permitirá ampliar el número de potenciales direcciones electrónicas en Internet.

El estallido de la burbuja tecnológica y el alto coste de la concesión de las licencias de telefonía de tercera generación han frenado durante tres años, según la CE, la inversión en una tecnología crucial para la futura navegación en la Red. Bruselas calcula que sin la nueva tecnología empresas y ciudadanos tendrán muy difícil conseguir una dirección propia en Internet a partir de 2005.

El sistema actual (IPv4), creado en los años setenta, presenta ya síntomas de agotamiento. Se basa en una combinación de 32 dígitos que permite otorgar 4.000 millones de direcciones, por lo que no bastaría siquiera para que cada persona del planeta tuviese al menos una dirección electrónica personal.

La creciente incorporación de China a la edad virtual sería suficiente para saturar el sistema. Pero, además, el despegue de la telefonía de tercera generación y el desarrollo de nuevos canales de comunicación multimedia disparará, según los expertos, la demanda de direcciones digitales. La nueva versión del protocolo de Internet (IPv6) se basa en combinaciones de 128 bits, lo que eleva hasta 256.000 millones las potenciales direcciones electrónicas.

Bruselas culpa del retraso tanto a la falta de capital privado como a la ausencia de sensibilidad sobre el problema entre las autoridades públicas. Desde el año pasado, se han ido creando grupos de expertos en cada país (en España, en mayo de 2002), pero muchos no disponen de medios financieros para desarrollar su labor. Las empresas europeas tampoco perciben, según Bruselas, la urgencia de la transición, lo que provoca un retraso en relación con Asia y EE UU.

La CE ya recomendó en febrero de 2002 un despliegue precoz del nuevo sistema para evitar 'una transición precipitada mucho más arriesgada y costosa'. De momento, nadie parece haber escuchado la alarma.

Escasez. Norteamérica copa el 75% de las direcciones

Desequilibrio El riesgo de escasez de direcciones se acentúa por el desequilibrio en el reparto actual. América del Norte, con EE UU a la cabeza, copa el 75% de las direcciones atribuidas hasta ahora. Sólo el Gobierno de Washington acapara el 15% de ese espacio.

China El gran país asiático se perfila como el principal devorador del espacio virtual en el futuro. Los 1.300 millones de habitantes de China ocupan ahora menos direcciones electrónicas que la Universidad de Standford y el Massachusetts Institute Technology juntos.

Más baratas La ley de la oferta y la demanda también impera en Internet. La ampliación del espacio disponible con el nuevo modelo de dirección (IPv6) reducirá, según la Comisión Europea, los precios de concesión.