Informática

Los competidores reclaman a la CE mano dura con Microsoft

Microsoft no es la piedra angular del mundo digital; su éxito se basa en la comercialización de productos desarrollados por otras compañías y el dominio del mercado lo obtiene no a través de la satisfacción del cliente final, sino de la imposición de condiciones abusivas a los fabricantes de material informático.

Se trata de acusaciones que la compañía de Bill Gates lleva escuchando con bastante indiferencia desde hace casi 20 años, pero que ayer resonaron con más fuerza durante la segunda jornada de la audiencia organizada por la Comisión Europea.

Los rivales de Microsoft aprovecharon este último trámite de la investigación de Bruselas contra la compañía para denunciar las supuestas prácticas abusivas y pedir que se castigue a la empresa por violar las normas comunitarias de Competencia. La condena podría acarrear una multa de hasta el 10% de la facturación de Microsoft y exigir a la compañía que facilite la incorporación de productos rivales a Windows, su omnipresente sistema operativo.

La audiencia concluirá hoy y la CE concluirá probablemente su investigación antes del próximo verano.

En tono conciliador

Brad Smith, consejero legal de Microsoft, remató ayer el día y medio de exposición de los argumentos de la compañía con un mensaje conciliador hacia la Comisión Europea. Smith subrayó que no ha llegado a Bruselas sólo para defender su posición, sino también para intentar buscar un acuerdo que satisfaga a las autoridades comunitarias de Competencia. Quienes le escucharon en la audiencia detectaron un desconocido tono de humildad.