Balanza de pagos

El déficit corriente aumenta un 76% por la caída de las exportaciones

El déficit de la balanza por cuenta corriente, que refleja los ingresos y pagos por operaciones comerciales, servicios, rentas y transferencias, aumentó un 76% hasta agosto, hasta situarse en 11.947,1 millones, según datos del Banco de España.

Este deterioro se debió al incremento del déficit de la balanza comercial y, en menor medida, al deterioro del saldo de las balanzas de rentas y transferencias corrientes. Sólo el saldo de servicios mostró una evolución favorable.

Concretamente, el déficit de la balanza comercial se situó en 23.359,8 millones, un 19,2% más, ya que las exportaciones de mercancías crecieron un 5,6% frente al 8,1% de las importaciones. En los servicios, el saldo positivo acumulado ascendió a 18.846,1 millones, con un aumento del 4,7%, y el superávit de la rúbrica de turismo y viajes creció un 5,3%, hasta 20.291,5 millones.

Por su parte, la balanza de rentas contribuyó en buena medida al incremento del déficit corriente, al registrar un saldo deficitario de 8.428,4 millones, frente a los 7.542,1 millones contabilizados hasta agosot de 2002.

El saldo positivo de la balanza de transferencias se situó en 995 millones, considerablemente por debajo del superávit de 2.368,3 millones anterior. Por su parte, la cuenta de capital, que recoge principalmente las transferencias recibidas de la UE, aumentó un 4,6% hasta un superávit de 5.336,1 millones.

Asimismo, el saldo agregado hasta agosto de las cuentas corriente y de capital, que mide la capacidad o necesidad de financiación de la economía, fue negativo en 6.611 millones. La cuenta financiera, excluido el Banco de España, registró unas entradas netas entre enero y agosto de 526 millones, significativamente inferiores a los 2.847 millones contabilizados en el pasado ejercicio.

Las inversiones directas, por su parte, dieron lugar a unas entradas netas de 4.632,7 millones, considerablemente superiores a los 647,7 millones contabilizados en igual periodo de 2002, mientras que las inversiones de cartera dieron lugar a unos flujos netos de salida de 37.286,8 millones, muy por encima de los 9.106,8 del mismo periodo del año anterior.