Puja por el Atlántico

Los bancos que pujan por el Atlántico sólo quieren comprar el negocio local

La puja por el Atlántico entra en su recta final. Los grupos financieros interesados por la compra del único banco mediano español que está en venta llevan varios días estudiando todos los datos del Atlántico. Y aunque el mandato de venta del accionista mayoritario del Atlántico, Arab Banking, que posee el 68,5% del capital lo dirige Deutsche Bank desde Londres, los interesados en su compra están analizando las cifras del banco en Madrid.

Uno de los principales escollos sigue siendo el precio que pide ABC por su paquete accionarial, más de 1.650 millones de euros. Las ofertas iniciales de los interesados no sobrepasan los 1.500 millones por el 100% del banco, es decir, incluida el 24,3% que posee el BBVA, y el 5,6% de la aseguradora Allianz, y el pequeño porcentaje que está en manos de pequeños accionistas. La operación requiere el lanzamiento de una opa.

Ante este elevado precio, alguno de los interesados en la puja han sugerido a ABC la posibilidad de que se segregue de la venta el negocio internacional del Atlántico, que aporta más del 23% del beneficio y del negocio del banco español. El Atlántico tiene diversas filiales repartidas por Europa y América. Así, posee filiales en Panamá, Bahamas, Mónaco, Gibraltar y Miami. Además, acaba de abrir una oficina de representación en Ecuador.

Según han comentado fuentes interesadas por el Atlántico, 'estas filiales no hacen más que encarecer el precio. No hay que olvidar que aportan entre el 23% al 24% del beneficio del Atlántico, y nosotros sólo queremos el negocio en España. Queremos comprar red aquí. Nos interesa sus 288 oficinas en España, nada más. La parte internacional no nos aporta nada', aseguran.

Otras fuentes también conocedoras del proceso de venta comentan, de hecho, que ABC baraja la posibilidad de quedarse con las filiales extranjeras si finalmente no se alcanza un acuerdo en el precio de sus acciones en el Atlántico. De llegar a este extremo, ABC intentaría vender el negocio extranjero a otros postores internacionales.

Esta operación, no obstante, es bastante complicada de llevarse a cabo, aseguran los analistas. Sin embargo, ABC quiere ya vender, ya que el proceso se ha dilatado bastante. La idea es que esta misma semana todos los interesados hayan ya estudiado todos los datos de banco y hagan sus ofertas definitivas, para que en la primera semana de diciembre ABC pueda decidir sobre la oferta más apropiada. De momento, las ofertas del británico Barclays y del grupo belgaholandés Fortis (ver Cinco Días del 11 de octubre) son las favoritas. Los dos grupos están muy interesados en crecer en España y tienen recursos propios suficientes para hacerlo sin alterar su solvencia, algo que el Banco de España tiene muy en cuenta. No en vano, considera que la compra del Zaragozano por parte de Barclays fue ejemplar y pretende que la operación del Atlántico sea igual.

Los interesados ya han comenzado a analizar las cifras del Atlántico

Las ofertas. Los principales

Barclays

El grupo británico está dispuesto a seguir invirtiendo en España, país que considera prioritario para su crecimiento. El Banco de España apoyaría esta operación, puesto que cree que la compra del Zaragozano fue ejemplar. La compra del Atlántico apenas alteraría su capitalización.

Fortis

Con una capitalización de 20.000 millones. Conoce el mercado español. Es socio en seguros de La Caixa y su división de banca personal en España.

Unicrédito. Entrar en España podría abrir paso al BBVA y al SCH en Italia. Pero su interés por el Atlántico ha bajado.

Sabadell

El grupo catalán ha sido el único que ha comunicado su interés por el Atlántico a la CNMV. Pero para abordar esta compra debe hacer una ampliación de capital de unos 700 millones de euros. Su socio La Caixa no podría acudir. Ante ello el banco tiene asegurada esta ampliación con Chase.

Las cajas

Caja del Mediterráneo está interesada en el Atlántico para integrarlo en su red. CC OO apoya la oferta. Pero para pujar debe vender su grupo inmobiliario.

Caixa Geral quiere pujar, pero para conseguir recursos suficientes debe apelar a su dueño, el Estado portugués.