Desinversión

Ahold pone a la venta su negocio en España para salir de la crisis

Ahold abandona definitivamente España. El grupo holandés ha claudicado y, tras meses de especulaciones, anunció ayer su intención de dejar de operar en el mercado español, donde no veía posible 'alcanzar una posición de liderazgo en los próximos tres o cinco años'.

La desinversión, ya anticipada, se enmarca dentro del plan financiación de la compañía, con el que pretende ingresar 5.000 millones para reducir la deuda actual, de 10.870 millones, y dar por superado el escándalo contable de 970 millones que salió a la luz bajo la anterior directiva.

El grupo holandés, que llegó a España hace cinco años, 'espera comenzar el proceso formal de venta tan pronto como esté preparado'. Un portavoz de Ahold en Madrid aseguró que es voluntad de la compañía 'garantizar la continuidad de todo o partes significativas del negocio'.

La dirección admite 'la inseguridad que esta decisión genera', pero asegura la continuidad

Precisamente la posibilidad de que la compañía pudiera dividir el negocio para agilizar su venta es una de mayores preocupaciones de los sindicatos, circunstancia que la compañía descarta. Ahold cuenta con 14.200 trabajadores en España.

La dirección en España se reunirá el lunes con los sindicatos para explicar la situación. El consejero delegado, Gerard van Breen, ha enviado una carta a los trabajadores en la que reconoce 'la inseguridad que esta decisión sin duda genera' y asume 'las obligaciones en relación a los empleados y también a proveedores y suministradores'.

Los rumores de la salida de España se dispararon después de que Ahold reconociera en las cuentas de 2002 la pérdida de 898 millones de su inversión, al sanear activos por esta cifra, de una inversión estimada en 1.500 millones. La firma reconoce en la memoria una rentabilidad 'menor de la esperada' así como ineficiencias operativas, especialmente en las funciones administrativas. 'El proceso de integración es más lento de lo previsto, afirmaba.

Además del plan de reestructuración, la compañía anunció los resultados consolidados del primer semestre, en el que obtuvo un beneficio neto de 60 millones, frente a la pérdida de 142 millones en el mismo periodo de 2002. Las ventas bajaron un 11,8%, hasta 30.300 millones. La firma atribuye la caída al efecto divisa. El beneficio operativo descendió un 48,4% por la caída del resultado en US Foodservices y algunas filiales europeas, así como los mayores costes legales.

Las Cifras

625 tiendas en el mercado español, con las marcas Supersol, Hipersol, Cash Diplo e Hiperdino. Las ventas, 2.047 millones en 2002.

14.200 fue la subida que se anotó Ahold en Bolsa tras anunciar el plan de refinanciación.

1,76% trabajadores en España, pendientes del proceso de venta.

Varios interesados, ninguno confirmado

El anuncio de venta de negocio en España de Ahold ha disparado las quinielas sobre posibles pretendientes. El grupo holandés, sin embargo, no ha confirmado si han comenzado conversaciones con algún grupo.

Carrefour es una de las firmas que suenan como candidatas, después de las declaraciones de directivos en los últimos meses. Rafael Arias Salgado, presidente de en España, manifestó en septiembre que, si Ahold pusiera sus activos en venta, tal y como ha ocurrido, 'se estudiará el caso concreto'. Arias Salgado confirmaba las declaraciones Daniel Bernard, presidente del grupo, en el mismo sentido en marzo.

Pero no es el único nombre que suena. Fuentes de El Árbol han asegurado que se examinará la situación, mientras que el presidente de Eroski, Constan Dacosta, manifestó a finales de octubre que analizaría la operación. El Corte Inglés, que ya tiene experiencia en comprar empresas en dificultades, aparece entre las posibilidades. Tampoco se descartan grupos estadounidenses, como Wal Mart.

Los expertos justifican el posible interés. 'Ahold compró caro con una expectativas de rentabilidad que no se han cumplido', indica Javier Hergueta, de Ahorro Corporación. 'Sin embargo, si se ofrece a precio atractivo puede ser una buena oportunidad, ya que está bien implantada, cuenta con una red sólida y cuota de mercado elevada'.

Plan de financiación. Los puntos principales

Ampliación de capital

Ahold anunció, dentro del plan de refinanciación, una ampliación de capital en la que emitirá un máximo de 625 millones de acciones y en la que espera obtener 2.500 millones de euros. La compañía también prevé obtener nuevas líneas de crédito por 300 millones de euros y 1.450 millones de dólares. Tanto la oferta como las facilidades estarán aseguradas por bancos sindicados. Las cantidades ingresadas se dedicarán fundamentalmente a reducir la deuda, que se sitúa en 10.870 millones de euros. Las condiciones definitivas y cifras finales se anunciarán el próximo 26 de noviembre.

Venta de activos

El programa de desinversiones anunciado por la compañía incluye, además de la venta del negocio en España, otros activos de Sudamérica y Asia, incluidos las ya anunciados. En total, el grupo de distribución espera ingresar 2.500 millones en los próximos tres años, que se suman a otros 2.500 millones que prevé obtener en la ampliación. La empresa se quedará sólo con los negocios 'que puedan alcanzar el liderato en sus mercados en un plazo de tres a cinco años'. Con la emisión de títulos y la venta de activos, el grupo pretende recuperar la calificación de inversión por las agencias internacionales en 2005.

Cambios en EE UU

Uno de los puntos clave del plan de reorganización de la compañía se centra en las actividades en EE UU, concretamente US Foodservices, que protagonizó el escándalo contable de hace unos meses. La compañía afirma que esta división 'tiene una posición de mercado importante y gran potencial para mejorar su rentabilidad operativa' aunque reconoce que 'el proceso de integración nunca se ejecutó adecuadamente'. Las medidas que adoptará Ahold en su filial se centrarán en incrementar los controles, reducción de costes y mejora de los ingresos y cambios en la cartera de productos, marcas y clientes.

Restaurar la confianza

Uno de los objetivos fundamentales de los nuevos gestores de la compañía se centra en restaura la confianza de los inversores, bajo mínimos tras el escándalo contable que salpicó al grupo hace unos meses. En este sentido, el grupo holandés se ha comprometido a implantar un sistema descentralizado de control interno y auditorías que serán comunicadas no sólo a la dirección, sino a un comité específico de supervisión. Ahold ha nombrado asimismo a Peter Wakkie como jefe del consejo de gobierno corporativo. El año que viene, la empresa convocará una junta extraordinaria para explicar las medidas.

S&P mejora su opinión

El programa de reestructuración anunciado por Ahold fue bienvenido por inversores y analistas y la compañía, que pierde un 32% en el año, sumó ayer el 1,76%. Standard & Poor's, por su parte, puso en revisión positiva la calificación del grupo de distribución. Este cambio 'refleja las potenciales implicaciones positivas que el plan de refinanciación puede tener'. Según los analistas, el programa puede 'aliviar todas las preocupaciones sobre la liquidez a corto plazo. La agencia de calificación espera reunirse en breve con la dirección de Ahold para sacar más conclusiones.