Escándalo

Yukos nombra a un ruso nacionalizado estadounidense en sustitución de Jodorkovski

El directorio de la petrolera rusa Yukos nombró hoy al ciudadano nacionalizado estadounidense, pero de origen ruso, Simon Kukes presidente de la compañía, decisión que deberá ser confirmada por la junta extraordinaria de accionistas convocada para el próximo día 28.

El consejo de administración recomendó a Yuri Beilin, también de Estados Unidos, para el cargo de vicepresidente y acordó la lista de otros cinco candidatos para integrar la nueva junta directiva de la petrolera, dijo un portavoz de la compañía.

La designación de Kukes al frente de la mayor compañía petrolera del país se produjo después de que ayer lunes Mijaíl Jodorkovski anunciara desde la cárcel su dimisión como presidente de Yukos. El encarcelamiento de Jodorkovski, seguido del embargo del paquete de control de las acciones de Yukos, provocó un gran escándalo en Rusia acompañado por desplomes en la Bolsa e incluso cambios en el Kremlin.

El magnate, con una fortuna personal calculada en unos 9.000 millones de dólares, afronta varios cargos, incluidos los de evasión tributaria, fraude y apropiación indebida. Sus abogados sostienen que la persecución judicial contra Yukos y varios de sus directivos obedece a motivos políticos. Jodorkovski había anunciado su intención de abandonar el mundo de los negocios para dedicarse exclusivamente a la política.

Putin llama a la calma

Por su parte, el presidente ruso, Vladimir Putin, intenta mitigar las acusaciones de injerencia en la economía desencadenadas por el embargo del 44% de las acciones de Yukos y el arresto de Jodorkovsky. "En Estados Unidos también en los últimos dos años una veintena de responsables de compañías han sido convocados ante los tribunales", ha dicho en una entrevista con el periódico italiano Il Corriere della Sera publicada hoy, en el inicio de una visita oficial a este país.

Según Putin, simplemente intenta hacer cumplir la ley. "Cuando los enormes activos del estado se dividieron, la gente implicada se quedó con la idea de que podría vivir para siempre bajo sus propias normas", ha señalado. "En lugar de eso ahora debemos demostrar que todo el mundo debe respetar las leyes del país".

El presidente ruso se reafirma en oponerse ¢categóricamente" a iniciativas que supongan una revisión de la venta de los activos estatales en los años 90 al alegar que "dar marcha atrás tendría efectos muy negativos para la economía y la sociedad". En cambio, aseguró que su Gobierno continuaría "por el camino de las reformas y la economía de mercado".