Renovación

Zaplana quiere a un político del PP en Bancaja

Si la reforma de la Ley de Cajas de Ahorros pretendía despolitizar las entidades, en la Comunidad Valenciana ha pinchado en hueso, puesto que un político nato como José Luis Olivas tiene todos los números para presidir Bancaja. El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Eduardo Zaplana, afirmó ayer, en referencia a los rumores que sitúan a Olivas en ese puesto, que 'sería difícil encontrar personas con mejor experiencia, mayor preparación y mejores conocimientos para tener cualquier puesto de responsabilidad'.

Zaplana controla desde Madrid la renovación de los órganos de Bancaja, a través del PP regional, y es quien ha forzado la no renovación del actual presidente de la entidad, Julio de Miguel, que el pasado viernes se retiraba de la carrera por el puesto. Las negociaciones con el PSOE las dirige Serafín Castellano, zaplanista declarado, mientras el actual Gobierno valenciano que preside Francisco Camps apenas ha podido influir para mantener a De Miguel.

Francisco Camps se encuentra de viaje oficial en Polonia junto al consejero de Economía, Gerardo Camps, quien mandó un recado a Zaplana al afirmar, poco después de que el ministro se pronunciase, que 'desde los partidos políticos no se deberían realizar manifestaciones que puedan crear algún tipo de inestabilidad a este proceso de renovación'.

Si se consuma la operación, Bancaja no sólo estaría más politizada que en la época en la que Zaplana fue presidente de la Generalitat, en contra de los deseos del actual Ejecutivo de Camps, sino que sería el entorno del ex ministro y no la Generalitat quien tendría más influencia en la entidad.

Esto podría significar que la caja tuviera que retractarse de su intención de no dar un euro más a Terra Mítica o que volviese a plantearse la fusión con la CAM, previo recambio de los consejeros opuestos a la operación en la caja alicantina, que son muchos más que en Bancaja.

La candidatura de Olivas no está confirmada por el PP, pero supondría un cambio de discurso del partido, que siempre había criticado que el PSOE colocara a ex políticos mientras ellos designaban empresarios. Se da la paradoja de que el PSOE va a proponer a un empresario en su lista para el consejo de Bancaja. Los socialistas no se han manifestado claramente en contra de Olivas, ya que confían en una llamada del PP de Madrid que haga rectificar al partido en Valencia. Hasta el día 14 de noviembre hay tiempo para presentar la lista de candidatos a cargos de la entidad.

Intervencionismo. Asuntos candentes

Terra Mítica

La ruinosa inversión de Bancaja y la CAM en Terra Mítica ha motivado más de un enfrentamiento entre la cúpula de las entidades, hartas de perder dinero, y el ministro Zaplana, para quien la suspensión de pagos del parque de Benidorm supondría un fracaso personal en vísperas de las elecciones. Los inversores privados han dado la espalda a Terra Mítica y sólo una nueva inyección de dinero de las cajas o de la Generalitat puede salvarla.

La fusión

apuesta personal de Eduardo Zaplana, la fusión entre Bancaja y la CAM estuvo siete años sobre la mesa, hasta que el ahora ministro se fue a Madrid. El actual presidente, Francisco Camps, dijo en julio que no habría fusión. No falta quien interpreta la sustitución de Julio De Miguel por José Luis Olivas como un intento de reactivar el proceso, aunque debe recordarse que la resistencia más fuerte a la fusión estaba y está en la CAM.

Banco de Valencia

Si el banco de españa no quería que las cajas politizasen los bancos donde participan, se puede encontrar con dos tazas en Bancaja en caso de que se mantenga con Olivas la tradición de que el presidente del grupo es también presidente de la entidad. Bancaja controla un 38% del Valencia, donde participan renombradas familias locales, como los Lladró o los Noguera. Es muy probable que se busque a otra persona para presidir el banco.

La corporación

El sinsentido que representa la corporación industrial Bancaja-CAM, auspiciada por Olivas cuando era presidente de la Generalitat, es otro de los asuntos con los que deberá lidiar el nuevo presidente de Bancaja. Fue un invento para calmar a los partidarios de la fusión y debía dedicarse a invertir conjuntamente en empresas estratégicas, pero las cúpulas de las cajas nunca lo aceptaron y cada una siguió invirtiendo por su lado.

Directivos

Los altos cargos de Bancaja, encabezados por el director general, Fernando García Checa, se pueden encontrar con el enemigo en casa, y además presidiendo la mesa, después de soportar durante años un intervencionismo al que apenas se han podido resistir. Fuentes próximas a la caja creen que García Checa y alguno de sus colaboradores, que no han disimulado su malestar con algunas decisiones impuestas, saldrían de la caja.

El negociador del PP en temas de cajas

José Luis Olivas, nacido en Motilla del Palancar (Cuenca) hace 51 años, conoce lo que es negociar el reparto de sillones en las cajas de ahorros, puesto que llevó con mano de hierro el peso de la última renovación, hace dos años. Los socialistas presionaron tanto en busca de concesiones, que Olivas no dudó a la hora de dejarles sin uno solo de los 28 puestos de la asamblea de Bancaja que debían elegir las Cortes.

Fue en contra del espíritu de la ley, pero ajustado a derecho. En la negociación para renovar los órganos de la CAM, poco tiempo después, el PSOE fue menos reivindicativo y hubo acuerdo. Olivas es un político de los denominados de raza, que ha pasado por todos los puestos del Gobierno y la oposición a escala local y autonómica. Licenciado en Derecho, apenas ejerció de abogado durante sus primeros año en política, en las filas de UCD.