Rusia

La Bolsa se desploma tras el arresto de Jodorkovsky

El arresto de Jodorkovsky supone un nuevo episodio en la cruzada del Kremlin para hacer frente a los hombres de negocios contrarios a su política, ante la celebración de las elecciones al Parlamento en diciembre. Hace tres meses, la detención de Platon Lébedev, también accionista y jefe financiero de Yukos, ya anticipaba que el Gobierno de Putin no daría tregua a la élite empresarial. Vladimir Gusinski, magnate de comunicación, y Boris Berezovsk viven también en el exilio para eludir el cerco.

Jodorkovsky, que ha financiado a rivales de Putin, fue detenido el sábado a bordo de su avión en Siberia y trasladado a Moscú. El magnate fue acusado de siete casos de fraude y evasión fiscal. Uno de ellos se refiere a la venta en 1994 de una firma de fertilizantes junto con Lebedev.

La detención del empresario azuzó la inquietud de los mercados. Yukos cedió el 16,78% y el principal índice de la Bolsa, un 10%. También el rublo y la deuda retrocedieron. La moneda se depreció hasta las 30,07 unidades por dólar, lo que forzó la intervención del banco central.

El arresto pone en cuarentena el interés de empresas, como Exxon Mobil o Chevron, por la compañía rusa. Tras la fusión de Yukos y Sibneft, Exxon negociaba la compra del 50% del grupo. Además, podría ahuyentar a otros posibles inversores ante la imagen de inestabilidad política e institucional del país.

Los expertos, con todo, mantienen la prudencia. Svetlana Le-Gall Voronova, analista de Clariden Bank, no duda que la detención de Jodorkovsky responde a una advertencia por parte del Kremlin ante sus actividades políticas, pero considera que 'el daño en la economía rusa será muy limitado'. Según Le-Gall, 'la situación económica es buena'. El único riesgo sería que la actuación se extendiera a otros magnates y provocara una huida de capitales, lo que es poco probable. 'Jodorkovsky es la única persona con aspiraciones políticas y capacidad financiera para respaldar un partido de la oposición', afirma, y considera que los demás empresarios son de 'perfil bajo'.

Standard & Poor's reconoce que el arresto supone aumentar el 'riesgo operativo' en Rusia, 'donde las instituciones legales y políticas son a menudo opacas e impredecibles'. No obstante, S&P mantuvo la calificación de Yukos al considerar que la buena posición financiera de Yukos 'amortigua' el riesgo.

Las negociaciones de su petrolera Yukos con Exxon y Chevron, en cuarentena hasta que la situación se aclare y se supere la crisis de confianza

Putin descarta revisar el proceso de privatización

La tormenta financiera desatada tras la detención de Jodorkovsky obligó a Putin a pedir calma a los inversores. El presidente reclamó que se pusiera 'fin a las especulaciones y a la histeria sobre esto (posible desprivatización) y aseguró que no se trata del comienzo de una revisión del proceso de privatizaciones de la década de los noventa, que dio lugar a la actual estructura empresarial. Fue en aquella época cuando Jodorkovsky se hizo con Yukos a muy bajo precio, 170 millones de dólares. Putin rechazó, sin embargo, reunirse con una de las principales asociaciones de empresarios que había solicitado una entrevista para tratar la situación. 'No habrá ninguna reunión, ningún regateo sobre la acción de los órganos judiciales', manifestó.