EDITORIAL

La peligrosa decisión de Putin

Vladimir Putin ha dado un paso muy peligroso. Demasiado, a juzgar por las consecuencias que ya ha tenido y por el turbio trasfondo que deja entrever. El sábado, en una escala técnica de su avión y con un despliegue inusitado, la policía detuvo a Mijail Jodorkovsky, el hombre más rico del país -6.800 millones de euros de patrimonio personal- y presidente de Yukos, la primera petrolera rusa y quinta del mundo. La acusación es fraude y evasión de impuestos. El terremoto fue inmediato: ayer los mercados se desplomaron y una de las principales Bolsas de Rusia, la Micex, tuvo que cerrar una hora por la fuerte caída y los inversores compraban dólares por el temor a un desplome del rublo. El banco central se vio forzado a intervenir para frenar la catástrofe. Pero no es un problema sólo de los mercados financieros. Lo que temen los inversores, rusos y extranjeros, es la incertidumbre que se cierne sobre el modelo de capitalismo en Rusia, todavía poco asentado.

Uno de los pilares de la naciente economía de mercado rusa es el alocado proceso de privatizaciones de los noventa con Yeltsin. De aquellos momentos procede, como otras, la inmensa riqueza de Jodorkovsky, que hoy tiene 40 años. La mayor parte de los oligarcas surgidos de aquella gigantesca subasta juegan al pacto no escrito por el que las autoridades ignoran ciertos manejos a cambio de favores. Un juego que impide el desarrollo de un capitalismo civilizado y que Jodorkovsky, sin embargo, ha dado repetidas muestras de no querer jugar.

El empresario tiene, con todas las salvedades, fama de transparente, defensor de la responsabilidad de las empresas y potenciador de la sociedad civil. Existen por ello serias sospechas de que en el fondo hay una lucha de poder con trasfondo político. Putin se ha comprometido a alentar la inversión extranjera. Hace poco, Rusia recibió el espaldarazo de las agencias de calificación. El caso Jodorkovsky, sin embargo, amenaza con arruinar todos los avances de los últimos meses si las autoridades no aclaran de inmediato lo sucedido.