Recuperación

El buen dato de empleo de EE UU frenó la caída de las Bolsas en una sesión de alta volatilidad

La jornada pintaba bastos para los mercados europeos. Wall Street sufría la víspera una importante corrección después de que Amazon, Merck y Amgen rebajaran sus previsiones de crecimiento para 2004. Japón respondía a las noticias con un descenso del 5,01%, el mayor en dos años.

Así, la apertura en Europa desprendía pesimismo, con pérdidas que superaban el 1% en todos los índices. El Ibex abrió con un recorte del 1,47%, que redujo al cierre hasta el 0,50%, pero con un volumen de negocio sin consistencia (1.316 millones de euros negociados sin contabilizar operaciones especiales ni mercados de bloques).

La atención estuvo puesta en Wall Street al inicio de la tarde. Los primeros compases no aclararon nada, pero los mercados optaron por agarrarse al dato relevante de la jornada y en la recuperación que el dólar mostraba ante el euro. Las peticiones de subsidio de desempleo en Estados Unidos cayeron en 4.000 en las última semana, hasta situarse en las 385.000, mínimo de ocho meses.

El dato provocó un cambio de posiciones sobre las Bolsas europeas. El Cac y el Footsie finalizaron con recortes del 1,16% y 1,06%. El Dax ganaba un 0,19%. Las ventas alcanzaron a todos los sectores europeos, siendo el de medios el peor (1,60%).

La publicación de resultados empresariales a uno y otro lado del Atlántico continúan sembrando de dudas los mercados. 'Las Bolsas habían sido demasiado optimistas. Nos mantenemos cautos con respecto a los beneficios del próximo año. En general esperamos un crecimiento entre el 10% y 15%, lo que no significa una aceleración con respecto a los niveles actuales', comenta un estratega de Morley Fund.

Apertura agitada por los derivados

La de ayer fue una jornada apoteósica en todos los sentidos. Primero, por el vaivén que dibujaron las Bolsas, y segundo, por la anécdota que protagonizó el principal mercado de derivados del mundo, Eurex.

'Problemas técnicos' en el sistema operativo retrasaron durante casi tres horas su negociación.

Las órdenes que introdujeron miles de intermediarios quedaron atrapadas durante este periodo. La Bolsa alemana, propietaria de Eurex, dijo que 'los problemas se debieron a fallos en el software, lo que anuló la operativa de ciertos intermediarios'.

Los brokers que utilizan el sistema informático Sun Solaris fueron los primeros en recuperar la conexión con el mercado de derivados.

Los que tienen Windows, que son mayoría, tuvieron que esperar esas más de tres horas.

Esto provocó una distorsión en los primeros compases de negociación de las Bolsas europeas. El Euro Stoxx pasó de abrir con caída del 1% a marcar poco después el mínimo intradía, que suponía un retroceso de casi el 2% con respecto a la víspera.

Los temas más candentes

Japón registra la mayor caída en dos años, un 5%

La euforia de los inversores por el mercado japonés se ha frenado bruscamente. El Nikkei cayó un 5,09%, siendo el peor registro en una sesión desde los atentados terroristas contra Estados Unidos. El desplome fue una réplica del bache sufrido por Wall Street la víspera. Pero también tiene connotaciones políticas. El escándalo sobre la financiación de la empresa pública Autopistas JH ha dañado la imagen del Gobierno. También se observa con preocupación las próximas elecciones del 9 de noviembre.

Duisenberg no está preocupado por el euro

El todavía presidente del BCE, Wim Duisenberg, dijo en una entrevista concedida a Bloomberg que no cree que haya nada especial en 'la extraordinaria evolución que mantiene la divisa europea' y que por tanto no le preocupa su paridad con el dólar. Duisenberg está convencido de que 'los factores externos son ahora claramente menos importantes que en el pasado'. El euro llegó a intercambiarse a 1,848 unidades dólar y cuando se publicaron los datos del paro en EE UU bajó hasta 1,1757.

La presión sobre la deuda se intensifica en octubre

La evolución de la deuda y las Bolsas comienzan a distanciarse, tal y como manda la lógica. Los bonos dibujaron una trayectoria de auténtico vértigo. La rentabilidad del español pasó del 4,209% en la mañana a un 4,308% en el momento en el que Wall Street abría sus puertas. El bund alemán, por su parte cambio del 4,238 al 4,296% en el mismo periodo de tiempo. Es significativo el ritmo que mantienen en lo que va de mes. La rentabilidad de la deuda española ha pasado del 4,0272% al 4,293%.