Acuerdo

El consejo de Caja Madrid cierra filas en torno al nuevo plan de Blesa

El voto de los 21 consejeros fue unánime a favor del nuevo plan estratégico 2004-2006. Sin embargo, este consenso puntual que se consiguió tras dos días de reuniones en el municipio gaditano de San Roque no estuvo exento de tensión política, según fuentes del consejo que votaron la reelección de Miguel Blesa como presidente el pasado 29 de septiembre. PSOE, UGT y CC OO Madrid se abstuvieron.

Las elecciones estuvieron marcadas por el conflicto entre el PP y el PSOE a cuenta de la inclusión del secretario general de los populares en Madrid en las listas, Ricardo Romero de Tejada, que renovó como consejero. A esto se unió la fricción entre CC OO Confederal y la unión regional de Madrid. El enfrentamiento parece no estar cerrado. Aunque en ningún momento va a empañar la marcha de la caja, según todas las fuentes consultadas.

La unanimidad lograda ayer puede ser un punto de partida para renovar la estabilidad que ha regido la caja en los últimos años, apuntan fuentes cercanas al consejo. Blesa logró el visto bueno sin matices al nuevo plan de negocio para aumentar un 60% el beneficio en tres años.

Pero hubo disensiones, según otras fuentes, cuando consejeros del PSOE y de CC OO Madrid discreparon sobre la comisión ejecutiva elegida el 29 de septiembre y en la que ya no figura ningún miembro socialista. El PSOE también perdió la vicepresidencia que ocupaba Ramón Espinar y que fue sustituido por Francisco Moure (PP).

Cuotas y obra social

Fuentes del grupo de la oposición, sin embargo, rechazaron que el clima entre los dos bloques del consejo sea de inestabilidad y explican que prueba de ello es que el presidente aprobó la propuesta de destinar una mayor dotación a obra social y de no financiar el crecimiento de la caja con la emisión de cuotas participativas (títulos similares a acciones sin derechos políticos). No ven necesario reeditar el Pacto de Estabilidad -firmado por PP y CC OO en 1996 y asumido finalmente por el resto- porque no consideran que esté roto, frente a lo que cree otra parte del consejo. En cualquier caso, diversas partes han insistido en la necesidad de aplazar toda conversación sobre un Pacto de Estabilidad hasta después de las elecciones.

El debate sobre un Pacto de Estabilidad se aplazará hasta después de las elecciones

Más selectivos en ciertas operaciones

Mantener un buen nivel de solvencia también estará entre las prioridades de la caja, aunque no aparezca de manera explícita en los cuatro objetivos del plan de negocio que ayer presentó el presidente de la entidad Miguel Blesa y logró el apoyo de todo el consejo. La intención de la cuarta entidad financiera del país es mejorar el consumo de recursos propios, lo que le llevaría a ser más selectiva al decidir determinadas operaciones, por ejemplo, en banca de negocios, explican fuentes del consejo. El fin es preservar el buen nivel de recursos propios. La caja cerró 2002 con una ratio BIS del 12,9%, muy por encima de lo exigible.

En otro frente, el futuro de Altae, la filial de banca para grandes patrimonios, no está ni mucho menos en cuestión, como en ocasiones han referido ciertos bancos competidores. No entra dentro de los planes de la caja, según fuentes consultadas, hacer cambios en esta división.

las cifras

El plan de negocio aprobado ayer por el consejo de Caja Madrid incide en la rentabilidad, la eficiencia, el esfuerzo en actividad comercial y la calidad. æpermil;stos son los retos en números.

60%

Es el incremento del beneficio bruto marcado a un horizonte de tres años.

400

puntos básicos es la reducción que se plantea en la ratio de eficiencia.

7%

Superar esta cuota de mercado es otro objetivo, lo que supone ganar 0,60 puntos hasta 2006.

60%

de aumento en lo que la caja destina a obra social, al mismo ritmo que el beneficio.