EE UU

La Reserva Federal asegura que la recuperación coge ritmo en Estados Unidos

El ritmo de crecimiento en EE UU se acelera, según la Reserva Federal. Los indicadores apuntan una recuperación generalizada de la actividad económica, aunque el consumo flaquea en algunas áreas.

En su conjunto, el ritmo de expansión económica ha repuntado desde el último informe' (del pasado día 3 de septiembre). æpermil;se es el análisis que realiza la Reserva Federal sobre la marcha de la economía de EE UU, según se recoge en su Libro Beige, publicado ayer.

Las ventas registran ganancias, aunque modestas, respecto al año anterior; la actividad industrial se recupera; la construcción mantiene un fuerte ritmo de crecimiento, y el turismo y otros sectores de servicios muestran una sensible mejora.

La recuperación no se produce de igual forma en todos los sectores ni está exenta de algunos riesgos, sobre todo por el lado del consumo. No en vano, el empleo aún no se ha incorporado a la reactivación y 'permanece parado'. La Reserva Federal constata una subida de los costes laborales no salariales, principalmente del seguro médico, que dificulta asimismo la contratación. Los aumentos salariales, todo lo más, resultan 'modestos'.

Si bien 'el gasto de los consumidores se ha reforzado', muchos distritos informan de una caída generalizada en las ventas de automóviles y un aumento de los vehículos en los concesionarios.

Por si fuera poco, 'las ventas de coches importados son mayores que las de los productores nacionales', lo que alimentará las demandas proteccionistas de la industria estadounidense.

La refinanciación de hipotecas y créditos ha registrado 'una sustancial caída'. æpermil;ste era el instrumento utilizado por muchas familias para obtener liquidez dados los bajos tipos de interés, con el consiguiente efecto sobre el consumo.

Ambos factores son consecuencia directa de la subida de los tipos de interés a largo plazo, situados en el 4,39% (bono a 10 años) y referencia para las hipotecas y buena parte de los créditos al consumo en EE UU.

Sin embargo, la construcción, uno de los sectores más afectados por los tipos de interés, sigue mostrando un comportamiento 'robusto' y la Reserva Federal explica que 'el reciente aumento de los tipos hipotecarios parece haber tenido un impacto limitado en la venta de casas'.

Por el lado de la inflación, la autoridad monetaria no observa cambios en los precios de bienes y servicios, pero advierte de una fuerte escalada en los precios de algunas materias primas como el acero, la madera y el gas natural.

La autoridad monetaria atribuye estas subidas 'a la reconstrucción de Irak' tras la guerra o las reparaciones originadas por el huracán Isabel, que a la larga pueden tener una incidencia alcista sobre la tendencia de los precios.

Mayor actividad empresarial

La Reserva Federal apunta en su informe dos tendencias que pueden indicar una recuperación de la inversión empresarial. Después de mucho tiempo de parálisis, los bancos registran una renovada demanda de créditos por las compañías. También, la actividad industrial registra una mejora generalizada y en gran variedad de industrias. El banco central ha advertido que ésta es una de las claves de la recuperación.

Protagonistas

Michael Moskow, presidente de la Reserva Federal de Chicago, pone el énfasis en la alta tasa de paro. A su juicio, la economía estadounidense tiene 'que crecer por encima del potencial durante un periodo significativo de tiempo para que podamos continuar en esta tendencia sostenible de largo plazo y reducir la tasa de desempleo'. Agregó que la tendencia de crecimiento estaba alrededor del 3,25%, y en los tres últimos años lo ha hecho por debajo de esa cota. Los tipos no variarán en un largo tiempo porque 'hay exceso de capacidad en las fábricas'.

Ben Bernanke, gobernador de la Reserva Federal, ha defendido esta semana que la caída de los precios sigue siendo un riesgo para la economía estadounidense, lo que obligará a mantener bajos los tipos de interés durante un largo periodo de tiempo. Ante el Comité de Banca del Senado, Bernanke insistió en que 'la política monetaria puede mantener su sesgo acomodaticio por un periodo considerable, hasta que haya una recuperación sostenida del empleo y desaparezcan los riesgos desinflacionistas' de la economía norteamericana.