Productos de inversión

El SCH asume un manual de buenas prácticas en la venta de valores

El inversor particular debe 'conocer y entender' las características de los productos de inversión que contrata, las posibilidades de rentabilidad y, especialmente, el riesgo que entraña. Es el objetivo que busca la CNMV con el proyecto que ha puesto en marcha para mejorar la calidad de la información al inversor ante el abultado número de reclamaciones de particulares que han contratado productos con un riesgo con el que no contaban.

El presidente de la CNMV, Blas Calzada, envió una carta el pasado 16 de junio a todas las entidades financieras y agencias de valores en la que destacaba las 'ineficiencias' a la hora de transmitir esta información a los inversores particulares. Se trata de un proyecto voluntario para el que el supervisor del mercado ya difundió en junio un documento con principios y recomendaciones, entre ellos la necesidad de contar con una manual de venta interno y crear una unidad de seguimiento, además de formar a los empleados.

El Santander Central Hispano ha sido la primera entidad en remitir a la CNMV su versión del manual de procedimiento recomendado. Lo envió el pasado viernes, según los datos que aparecen en la web del supervisor, que tendrá que dar su visto bueno. Y también fue el primero en adherirse al proyecto el pasado 26 de junio, consciente de que toda iniciativa de mayor transparencia es bien valorada por el mercado, máxime cuando se es pionero.

SANTANDER 2,58 -2,31%

El BBVA no aparece en la lista de las veinte entidades que se han comprometido con la mejora de la información. Pero la inclusión en la lista se hará en breve. Figuran otras entidades financieras, como Banesto, Bankinter, Citibank y Caja España.

El SCH quiere vender productos de inversión de forma 'responsable', de tal forma que los clientes tengan una información más detallada, clara y comprensible al contratar un fondo, acciones o productos más sofisticados como warrants o participaciones preferentes. Para ello, explican fuentes del banco, procederá a una segmentación más clara de clientes y de productos en tres categorías.

Productos 'verdes' para los clientes particulares

El banco implanta una nueva segmentación de cliente y productos. Los inversores de banca privada y personal (grandes patrimonios) serán clientes A y B, respectivamente, mientras los particulares son C. Por productos, de menor a mayor riesgo, serán verdes, amarillos o rojos. El cliente C deberá firmar un contrato en el que constate que conoce el riesgo si decide contratar un producto amarillo o rojo, de mayor riesgo.