Previsión

Renfe triplicará sus viajeros en una línea a medio gas

El AVE a Lleida inicia su polémica andadura a medio gas, con prestaciones distantes de la capacidad potencial de esta costosa infraestructura. Pese a estas limitaciones, la mejora inmediata que notará el viajero respecto a las obsoletas prestaciones que Renfe ofrece hasta el próximo sábado por la línea férrea antigua permitirá a la operadora dar un salto en el negocio generado entre Madrid y Barcelona. Ambas ciudades se benefician de una sensible rebaja del tiempo de viaje.

Renfe prevé triplicar el número de viajeros que utilizarán la línea cuando el servicio esté mínimamente maduro y se puedan incrementar las 11 frecuencias diarias en cada sentido previstas inicialmente, hasta llegar a 20 el año que viene.

Por la actual línea Madrid-Barcelona, con sus extensiones a Tarragona, Huesca y Pamplona, circulan 760.000 pasajeros cada año. Renfe prevé alcanzar los dos millones de viajeros con la nueva infraestructura.

La cifra se obtiene de sumar los 750.000 clientes que se calcula que tendrán los trenes AVE (idénticos a los del Madrid-Sevilla) que circularán entre Madrid-Zaragoza y Lleida, y otros 1,2 millones de usuarios de los trenes Altaria, con capacidad para cambiar de ancho, que darán servicio desde Madrid a Barcelona, con extensión a Huesca, Logroño y Pamplona.

Este sustancial incremento del tráfico llegará de los viajeros captados de otros modos de transporte y de la llamada demanda inducida, es decir, clientes que de no existir el AVE y ese tiempo de viaje, no hubieran viajado.

Renfe cuenta con una experiencia considerable para calibrar este fenómeno: la explotación del AVE Madrid-Ciudad Real-Sevilla y sus extensiones a Málaga, Cádiz y Huelva.

Esta línea arrancó con mejores prestaciones técnicas que la de Lleida y alcanzó pronto su óptimo de explotación. Las proyecciones de tráfico iniciales manejadas por entidades oficiales y expertos se quedaron pequeñas. Ni los más optimistas estimaron que once años después circularían por la línea seis millones de personas.

El servicio AVE es además el único que gana dinero en Renfe, las ocupaciones son altísimas. Ciudad Real, Puertollano, Córdoba y Sevilla han dinamitado su actividad e incrementado su población de forma palpable. Guadalajara, Calatayud, Zaragoza y Lleida experimentarán un proceso similar.

Estudios oficiales estiman que el potencial de tráfico entre Madrid y Barcelona, con sus extensiones y puntos intermedios, es de 11 millones de viajeros al año. Hasta la fecha, el puente aéreo de Iberia tenía tres millones de viajeros; el autobús, un millón, y el tren, 750.00. Las posibilidades de crecer del AVE, por tanto, son amplísimas.

Ganadores y Perdedores

Las Constructoras

Las empresas españolas, especialmente el grupo ACS, han conseguido carga de trabajo en el AVE durante 10 año con un presupuesto de 4.000 millones.

Renfe

La compañía gana una importante oportunidad de negocio y aumenta la reputación de sus técnicos, que lograron poner a punto la línea tras el sonoro fracaso cosechado por el GIF.

Talgo

El constructor ha logrado poner un pie en el negocio de la alta velocidad y ha conseguido un socio, Bombardier, que puede jugar un papel clave en su futuro.

Ansaldo-Cobra

La alianza apadrinada por Florentino Pérez no ha logrado poner a punto el sistema de señalización y es una de las culpables del retraso en la inauguración.

Álvarez-Cascos

El ministro de Fomento no ha sabido gestionar una obra de esta envergadura y es el principal responsable de la imagen negativa con que arranca el nuevo AVE.