Directiva

Torvald pide por escrito a la Eurocámara enmiendas a la patentabilidad del 'software'

Linus Torvald, envió ayer, en la jornada de primera lectura en el Parlamento Europeo de la polémica directiva sobre patentes de software, un breve e informal escrito al presidente de la Eurocámara, Pat Cox, solicitando enmiendas que frenen el impacto sobre sus programas y el sector en general.

"La experiencia en Estados Unidos demuestra", considera Torvald, "que las patentes de software dañan a las pequeñas y medianas empresas, y recién llegados al mercado". Para Torvald, el cambio en la legislación comunitaria que supondrá el visto bueno a la directiva, previsto para los próximos días, no hará sino "debilitar al mercado y aumentar el gasto en patentes y litigios, en detrimento de la innovación tecnológica y la investigación".

Especialmente peligrosa para los productos informáticos gratuitos, como el de código libre de Linux, la patentabilidad supone ya "un terrible obstáculo al desarrollo, como puede comprobarse en el trabajo diario", agrega.

Critica Torvald la existencia propiamente dicha de las patentes, una forma en su opinión "de otorgar un monopolio limitado a quien acceda a hacer público un invento". Y, asimismo, un concepto que choca frontalmente con lo que la compañía del pingüino promulga: ofrecer al mundo un producto libre, de calidad y con un esfuerzo innovador detrás, que sea a la vez "la mejor y única posibilidad real de eliminar la brecha digital".

Bajo estas premisas, el cerebro del sistema rival del Windows de Microsoft, pide que las cosas "no se le pongan aún más difíciles", y recomienda que la votación vaya encaminada a aprobar enmiendas que "establezcan los límites de la patentes", para que programas informáticos, algoritmos y estrategias de negocio escapen a ese tipo de propiedad.