Ayudas

Bruselas paraliza el plan del Gobierno francés para rescatar Alstom

La Comisión Europea ha decidido abrir una investigación oficial sobre el plan del Gobierno francés para evitar la quiebra de Alstom al encontrar sospechas de que su intervención puede ser contraria a la normativa comunitaria, según informa la agencia Reuters. Esta decisión implica la paralización de la entrada del Estado en el capital de la compañía mediante la suscripción del 50% de una ampliación de capital por valor de 60 millones de euros. Dicho desembolso le hubiera convertido en el primer accionista de la empresa, con un 30% de las acciones.

De todas formas, la Comisión ofrece una ¢última oportunidad¢ al Ejecutivo francés y le ofrece encontrar una solución antes del próximo 22 de septiembre. "La Comisión ha querido dar una última oportunidad a Francia ", anunció el comisario europeo de Competencia, Mario Monti, quien advirtió de que actualmente ya "se dan las circunstancias" para que Bruselas vete la participación de París en la ampliación de capital que debe salvar al grupo de la quiebra.

Ya cuando el Gobierno de Raffarin dio a conocer sus intenciones en agosto, el Ejecutivo europeo advirtió de que la operación necesitaría su visto bueno para poder llevarse a cabo. "El Tratado de la UE dice claramente que antes de que se concedan este tipo de ayudas, el Estado miembro debe notificarlo a la Comisión Europea y la ayuda sólo puede ejecutarse tras la aprobación de ésta", declaró entonces el portavoz del comisario europeo de Competencia Mario Monti. También recordó que las reglas comunitarias exigen que la ayuda del Estado a empresas en crisis financieras se limiten siempre "a su mínima expresión".

"La compañía debe hacer una contribución financiera significativa a su propia reestructuración de forma que se limite al mínimo la ayuda estatal. Lo habitual en este tipo de casos es que la empresas venda activos para obtener liquidez", advirtió. Además, como contrapartida a la distorsión de la Competencia que implica la recepción de ayudas públicas, la empresa debe "reducir su presencia en el mercado", dijo. "Todo esto debe formar parte del plan de reestructuración que Francia ha de presentar a la Comisión Europea", añadió el portavoz, y precisó que París aún no ha realizado "ninguna notificación" al respecto.