Banca

Banco de Vitoria abandona su marca tras cien años de vida

Banesto absorberá antes de que finalice el año a su única filial bancaria histórica y centenaria, el Banco de Vitoria, entidad vinculada casi en exclusividad al País Vasco, donde tiene el grueso de sus oficinas. æpermil;sa es la decisión que tienen previsto aprobar los consejos de administración de Banesto y del Vitoria en su reunión de mañana miércoles.

Un día antes, es decir, hoy, los responsables del grupo financiero comunicarán su proyecto a las autoridades vascas. Será el principio del fin de una de las marcas bancarias más antiguas españolas.

El Banco de Vitoria ha estado históricamente en la órbita de Banesto. Su creación data de 1900, mientras que Banco Español de Crédito fue creado dos años después.

El Vitoria fue constituido por un grupo de empresarios vascos y fue en los años cincuenta cuando Banesto hizo su desembarco como máximo accionista. Hoy el banco que preside Ana Patricia Botín posee el 99,7% del capital del Banco de Vitoria. El resto del capital se encuentra repartido entre diversos accionistas vascos que no han querido desprenderse por sentimentalismo de sus títulos.

El Vitoria ha sido la única marca con la que ha operado Banesto en el País Vasco, al considerar que era más fácil trabajar en esta comunidad autónoma con una entidad regional que implantar el nombre de Banesto, sin ningún tipo de arraigo allí.

Ajustes en las territoriales

Pero los estudios de mercado con los que cuenta Banesto le han hecho reflexionar. Banesto debe funcionar con una única marca, y eso pasa por la absorción del Vitoria. Mantener una marca regional no entra en sus planes, al considerar que el mapa regional y económico español nada tiene que ver ahora con aquel que aconsejaba tener marcas regionales.

Así, una vez que se resuelva la burocracia que lleva consigo una operación de estas características, con las necesarias y obligatorias convocatorias de juntas de accionistas, Banesto se instalará en el País Vasco como marca.

Esta decisión supondrá ajustes en las direcciones territoriales de Banesto. Y, por lo tanto, la creación de una territorial que incluya al País Vasco, ya que hasta ahora esta comunidad autónoma funcionaba de forma independiente a través de la dirección del Vitoria.

El cambio de estrategia que pondrá en marcha Ana Patricia Botín en el grupo no llevará consigo cierre de oficinas ni reducción de empleo, ni en Banesto ni en la marca a desaparecer, el Banco de Vitoria, puesto que no existen duplicidades en las redes de ambos bancos.

De hecho, Banesto sólo cuenta con una oficina en el País Vasco dedicada sólo a banca corporativa. El Vitoria tiene 60 oficinas, casi todas en su comunidad autónoma de origen, aunque cuenta con alguna sucursal en Madrid y La Rioja. Los 322 empleados que trabajan en esta red pasarán a Banesto.

Banesto también decidió absorber el año pasado a otra de sus filiales, el Banco del Desarrollo Económico Español (Bandesco). El objetivo de esta operación fue potenciar el negocio de banca privada a través sólo de la entidad matriz.

Tecnología para los competidores

La compañía de software de Banesto, Isban (en la que controla un 51% del capital), presentó ayer su oferta de soluciones tecnológicas que pone a disposición de las entidades financieras españolas. El Santander Central Hispano posee el 49% restante de la empresa tecnológica.

Las herramientas que ha lanzado Isban buscan facilitar la gestión centralizada de los clientes por parte de bancos y cajas. Además, ofrece gestión de productos a través de cualquier canal de distribución y la posibilidad de compatibilizar sistemas estándares y abiertos y de crear un soporte para los nuevos canales de negocio bancarios. Isban denomina esta gama de productos y servicios Banksphere, según explicó ayer su consejero delegado, Enrique Silva.

El objetivo de este producto, según Banesto, es poner al servicio de las entidades financieras una tecnología eficiente que aporte valor al cliente y sirva para ahorrar costes.