Ejército

Defensa elige armas más sofisticadas para pagarlas como I+D

Defensa y los Ejércitos exigen a la industria española la introducción de importantes modificaciones tecnológicas en el armamento comprado el viernes por el Gobierno por 4.176 millones. Este aumento del I+D es inexcusable para poder financiar los cuatro proyectos con créditos de Ciencia y Tecnología, según fuentes conocedoras de los programas. En el caso del vehículo acorazado Pizarro, las mejoras en tecnología suponen un aumento de 200 millones en el presupuesto.

El Ministerio de Defensa y responsables del Ejército y la Marina mantienen intensas negociaciones con las empresas Santa Bárbara, Izar, Indra, EADS-CASA, para ultimar detalles de la puesta en marcha de los cuatro programas de suministro de armamento que aprobó el Gobierno el viernes por 4.176 millones.

En las reuniones los militares están planteando exigencias para introducir en el armamento adquirido significativas mejoras tecnológicas sobre los modelos existentes, según fuentes conocedoras de las conversaciones. El aumento del valor tecnológico de los equipos resulta imprescindible para poder concretar y justificar los programas de financiación que, en su primera fase, estarán soportados en créditos que el Ministerio de Ciencia y Tecnología destina a I+D. También se negocian las condiciones de fabricación y los plazos de entrega.

El armamento que va a sufrir modificaciones más profundas en relación con su versión anterior es el vehículo Pizarro, que fabrican Santa Bárbara, Izar, Indra y Sapa. Su presupuesto inicial se situaba en 500 millones y se ha elevado a 707 millones como consecuencia de las mejoras que se han introducido.

El Estado gastará 2.937 millones en 2003 en comprar equipos militares a través de créditos y del presupuesto

Junto a las 123 unidades básicas, se van a diseñar y fabricar otros 21 vehículos más sofisticados. Entre ellos se encuentran varios de recuperación de material averiado, de zapadores y de observación avanzada y puesto de mando. Se negocia también una importante modificación en la caja de cambios.

En el programa de los helicópteros Tigre, Defensa ha elegido la versión HAD (helicóptero de apoyo y destrucción) que será desarrollada por EADS-CASA y Eurocopter, pero en el que también participarán Indra e ITP y el consorcio europeo MTR. En el modelo renovado se introducirán avances como la integración de un sistema de armas contracarro de última generación y se estudia la inclusión de cohetes no guiados.

Los otros dos proyectos, que suman 2.100 millones, están dirigidos por Izar, empresa que se enfrenta a cuantiosas pérdidas y a la imposibilidad de cumplimiento de su plan estratégico. El buque de proyección estratégica y los cuatro submarinos S-80 son productos nuevos, que están diseñados, desarrollados y que serán construidos por el grupo español de construcción naval. Por esta razón la inclusión de su financiación en los créditos a I+D no resulta cuestionable.

El buque de proyección estratégica, en el que también participarán Indra y Sainsel, tiene un coste de 360 millones y será entregado a la Armada en el año 2008. Se trata de un híbrido entre un portaaviones y un gran barco de transporte con capacidad para más de 900 soldados, 35 carros de combate y 15 vehículos blindados ligeros. La inversión del Estado en compra de armamento para el Ejército en 2003 fue de 2.937 millones; Defensa aportó 1.629 millones, Ciencia y Tecnología, 1.050 millones; la GIE, 231, y el Invifas, 27 millones. A pesar de este esfuerzo, un estudio publicado por el Real Instituto Elcano prevé que el déficit por este concepto en 2005 será de 400 millones, por lo que el Gobierno va a acudir a ingresos adicionales como la venta del patrimonio inmobiliario de los Ejércitos.

Disputa por la fábrica de helicópteros

Varias comunidades autónomas están intentando quedarse con la factoría que fabricará piezas del nuevo modelo de helicóptero Tigre. Entre estas comunidades están la de Madrid, Andalucía y Aragón, las cuales han presentado las ventajas que pueden ofrecer el desarrollo del proyecto. Aunque la decisión corre básicamente a cargo del grupo EADS-CASA, en el que está incluida la sociedad Eurocopter, la Sociedad Española de Participaciones Estatales (SEPI) tendrá un papel significativo en la elección. La SEPI mantiene una participación superior al 5% en el grupo aeronáutico, que consideró estratégico frente a las primeras intenciones de desprenderse de esa participación, por lo que su posición será decisiva.

La fabricación del Eurocopter en España, según el compromiso tomado por esta sociedad cuando negociaba con el Gobierno español, supondrá la creación de 450 empleos. Además, la factoría no tendrá como único objetivo la fabricación de piezas para los helicópteros del Ejército español, sino que las realizará para los destinados a otros mercados.