Cumbre del comercio mundial

La CEOE reclama un pacto mundial para proteger la inversión exterior

Las prioridades de la CEOE ante la Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) 'están ligadas a los intereses económicos de las empresas españolas y, desde nuestro punto de vista, los servicios, el acceso a mercados y la facilitación del comercio y la inversión son algunos de los aspectos que más beneficios podrían aportar al tejido empresarial español'.

Estas palabras de José María Lacasa, director de relaciones internacionales de la CEOE, resumen la posición de la patronal española ante la cumbre del comercio mundial que se inicia el miércoles día 11 en la localidad mexicana de Cancún y a la que la organización empresarial acude con una delegación de 25 miembros.

En línea con los compromisos de la Confederación Europea de Empresarios (Unice), la CEOE promoverá un acuerdo para conseguir un marco multilateral en el seno de la OMC para asegurar que las inversiones europeas en general, y españolas en particular, reciban una adecuada protección.

Los retrasos innecesarios en aduanas elevan entre un 4% y un 5% el coste de las exportaciones

En opinión de José María Lacasa, no se trata de resucitar el fallido AMI (Acuerdo Multilateral de Inversiones) porque 'en esta ocasión se busca el consenso de los países en desarrollo a los que se ayudará a fijar una vía para atraer las inversiones, aspecto fundamental para su desarrollo económico'.

Aunque las negociaciones en la OMC se realizan a nivel de Gobierno y en el caso de la UE es la Comisión Europea quien asume la representación de los Quince, las organizaciones patronales desempeñan un papel importante como lobby o de asesoramiento ante sus representantes políticos.

De ahí el interés de la patronal en la conferencia de Cancún, en la que defenderán también el desarrollo de las industrias de servicios a nivel mundial y la reducción de las barreras no arancelarias (normas técnicas, etiquetado o regulaciones administrativas), especialmente en países desarrollados como Estados Unidos o Japón, que 'crean a las empresas tantas trabas, o incluso más, que los aranceles elevados y que al ser más difíciles de identificar se persiguen con mayor dificultad'.

Evitar que las exportaciones se vean dificultadas por retrasos innecesarios en fronteras o puertos es otra de las prioridades de CEOE. Estudios de la patronal estiman que los retrasos en aduanas elevan entre un 4% y un 5% el coste del producto, lo que equivale a la media de los niveles arancelarios de los países industrializados.

El textil advierte de efectos negativos sobre el empleo

El sector textil será uno de los más directamente afectados por la plena liberalización comercial. Los estudios realizados por el Consejo Intertextil Español estiman que las importaciones españolas de productos afectados por cuotas, que desaparecen a partir de 2005, suponen ya el 17% de las compras españolas en el exterior y cubren el 12% del consumo nacional. A ello hay que añadir el previsible impacto de la entrada de productos que ya no tienen cuotas, que representan actualmente el 21% del consumo.

Este escenario obligará, en opinión de la patronal, a 'un importante cambio estructural en el sector, de manera que se fomenten las actividades de mayor valor añadido y se tienda a deslocalizar el resto, lo que implicará efectos negativos sobre el empleo'.

Denominaciones y marcas, claves para la alimentación

La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), una de las asociaciones integradas en CEOE que enviará representantes a Cancún, considera que existen tres puntos clave en las negociaciones de la OMCE para el mantenimiento de la competitividad del sector: el acceso a los mercados y la eliminación de trabas al comercio, la competencia leal en la exportación con la reducción global de las ayudas (no sólo en la UE) y las denominadas cuestiones no comerciales. Entre estas últimas destacan la protección de las denominaciones de origen y marcas comerciales, las relativas al bienestar animal y los obstáculos técnicos al comercio que se derivan de las normas sanitarias y fitosanitarias y de la seguridad alimentaria.