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Sony confía su futuro a la fusión de la electrónica con Internet

París es este fin de semana plataforma de ensayo de los futuros productos de entretenimiento de Sony. Después de que sus ventas cayeran un 98% en el segundo trimestre del año, el fabricante nipón quiere reponerse apostando por la fusión entre electrónica de consumo y las infinitas posibilidades que ofrece la Red. El espectáculo Sony Dream World, que espera 25.000 visitantes en la capital francesa, es la demostración de su nueva estrategia en Europa.

Sony intenta recuperar la ventaja comercial que hace 20 años le proporcionó el walkman. Tras haber impulsado la tecnología digital en los años ochenta y noventa, la competencia no ha cesado de imitar sus productos, provocando una fuerte depreciación.

Su apuesta de futuro en el entretenimiento es la combinación de productos de electrónica de consumo y la Red, para estar 'completamente preparados cuando llegue su explosión, dentro de dos o tres años', según el presidente de Sony Corporation, Nobuyuki Idei.

Uno de los mejores ejemplos de la nueva tendencia es la consola Playstation Extreme, finalizada hace sólo dos semanas, que llegará a Europa a finales de 2004, según fuentes de la compañía. El nuevo aparato integra la consola de videojuegos con lector y grabador de DVD y lector de CD, y lanza el concepto de entretenimiento integrado a través de varias vías.

Sus ventas en electrónica de consumo cayeron un 98% en el último trimestre, lo que ha llevado al fabricante nipón a aumentar la inversión en I+D

Televisiones portátiles con acceso a Internet; televisión por cable y vídeo, hoy sólo comercializadas en Japón; nuevas agendas digitales con mayores posibilidades y de menor tamaño, y televisión en red para toda la familia son algunos de los elementos de este nuevo concepto con el que Sony intenta remontar el vuelo.

La compañía quiere crear una visión integrada de sus productos, que hasta ahora eran 'apreciados por el consumidor de forma independiente', indican fuentes de Sony.

Sony Dream World París ha servido también de plataforma de lanzamiento de los nuevos teléfonos móviles Z200 y Z600 de la alianza Sony-Ericsson dada la importancia del mercado europeo, que consume un 22% de los productos que la compañía comercializa en todo el mundo.

El descalabro durante el último trimestre, que provocó una caída del 98% de las ventas en electrónica de consumo, ha llevado al fabricante nipón a apostar por una mayor inversión en I+D, que le permita alejarse de sus competidores.

Durante los próximos tres años Sony dedicará 8.500 millones de dólares (9.200 millones de euros) a investigación y desarrollo.

La innovación es la única arma de la que dispone Sony, muy expuesta a la competencia con los fabricantes chinos y coreanos capaces de fabricar dispositivos a costes mucho menores y que les obligan a reducir al mínimo los márgenes de beneficios. La bajada de precios de los productos pasados de moda son también parte responsable de la actual situación, según declaró a la agencia Bloomberg el director financiero de la compañía, Takao Yuhara.

El margen de venta de productos domésticos de Sony ha bajado del 4,03% al 1,16% durante el último año, contribuyendo a una caída de los precios del 23% desde enero de este año.

Mientras Sony busca fórmulas para resolver sus últimos problemas financieras, la compañía sigue adelante con la investigación en inteligencia artificial.

La última demostración es la tercera generación de Aibo, el perro robot capaz de ver, sentir, oír, hablar y bailar, que recibe instrucciones ahora desde un teléfono móvil; o pantallas táctiles que funcionan con haces de luz.

En busca de una estrategia tras el golpe de Universal

La decisión de Universal Music de bajar los precios de la mayor parte de sus discos compactos (CD) hasta un 32% en Estados Unidos ha sembrado la inquietud en el seno de la japonesa Sony con intereses en este negocio con su casa discográfica.

La cúpula directiva de la compañía comenzó ayer mismo una serie de reuniones para encontrar una solución al 'impacto' de la decisión de Universal, que de forma segura afectará a la compañía nipona, según indicó a los medios de comunicación el presidente de la compañía, Nobuyuki Idei, durante la presentación de Sony Dream World en la capital gala.

La decisión de la filial estadounidense de la francesa Vivendi supone un paso inédito en la lucha de las casas discográficas contra la piratería y las descargas de música por Internet, en la que Sony no quiere quedarse atrás.

Según el fabricante asiático de productos electrónicos de consumo, de aquí a dos años se habrán perdido unos 7.000 millones de euros debido a la piratería de discos.

Ante semejantes cifras, Sony desarrollará su propia iniciativa de descarga legal por Internet, tras la inesperada decisión de Apple hace sólo unos meses de ofrecer descargas de canciones a 99 centavos de dólar.

Microsoft fue el siguiente y Sony se unirá la próxima primavera, aunque todavía se desconocen los detalles sobre el precio y el tipo de negocio.