Tecnología

El ex presidente de Avánzit recurre ante la CNMV para forzar una opa

El presidente más efímero de Avánzit, Antonio López, ha recurrido la decisión de la CNMV de levantar la suspensión de cotización de la compañía tecnológica sin obligar a su accionista mayoritario, Acciona, a lanzar una opa por el 100% de la compañía. El ejecutivo tuvo que dejar sus cargos en la empresa antes del verano tras sólo tres meses de presidencia después de que antiguos gestores de la empresa en suspensión de pagos se aliaran con Acciona para dar un golpe de mano en la junta de accionistas y forzar el cambio del consejo.

Este movimiento forzó a la CNMV a suspender la cotización de Avánzit durante un mes, mientras duró su investigación sobre los protagonistas. La comisión, sin embargo, consideró que no había acción concertada, así que eximió a Acciona de lanzar una opa.

En el recurso de reposición presentado ante la CNMV, López argumenta que 'hay pruebas que demuestran que sí hubo acción concertada, lo que obligaría a Acciona a lanzar una opa sobre el 100% de Avánzit', asegura el ex presidente. También cree poder demostrar que uno de los actuales consejeros 'compró acciones antes de la junta. Con la ley en la mano, la CNMV también le debe forzar a él a promover una oferta de compra'.

Mientras, la empresa publicó ayer, con un día de retraso sobre el plazo máximo, sus resultados del primer semestre. El grupo registró unas pérdidas consolidadas de 11,78 millones de euros, lo que supone una reducción del 78,41% respecto al mismo periodo de 2002. No obstante, el grupo, cuya matriz y dos de tres filiales (telecomunicaciones y tecnología) se encuentran en suspensión de pagos, aclaró que, debido a que las cuentas del año pasado no fueron aprobadas por la junta de accionistas, 'no cabe efectuar comparación entre las presentes y las anteriores'. Debido a ello, los gestores de la compañía están revisando ambas cuentas y 'no las hacen suyas', sino que se limitan a presentarlas a la CNMV para cumplir con su obligación legal.

Con estas salvedades presentes, destaca el avance del flujo de caja operativo (Ebitda) del grupo, que pasó de reflejar unas pérdidas de 10,25 millones de euros a ser positivo en 493.000 euros. En cambio, la facturación del grupo se redujo prácticamente a la mitad (49%), hasta 70,29 millones. La filial que más redujo su cifra de negocio (63,17%) fue la de telecomunicaciones, hasta 27,34 millones.