Naviera

Matutes abandonará el consejo de Trasmediterránea en septiembre

Abel Matutes insiste en lograr una vía para desinvertir en Transmediterránea. Su nuevo intento para lograr que la SEPI le autorice la venta consiste en la compra de una parte sustancial de la máxima rival de la naviera, Baleària.

Con su entrada en Baleària, el empresario ibicenco se convierte en el mayor accionista individual de esta naviera que compite con Trasmediterránea en las líneas del Estrecho y en el tráfico entre la Península y las islas Baleares. Según Efe, que cita a fuentes del sector, Matutes pretende forzar a que la SEPI le autorice vender el 12% en Trasmediterránea, algo a lo que la sociedad estatal se negó el 29 de julio pasado.

La SEPI defiende que las razones que Matutes esgrime para salir de la naviera "no se ajustan a lo estipulado en el contrato de compraventa", que establece la posibilidad de alteración del grupo comprador siempre que la sociedad estatal lo autorice si está ¢debidamente justificado por circunstancias sobrevenidas y excepcionales".

No obstante, la entrada de Matutes en el capital de Baleària hace muy difícil que el ex ministro permanezca en el accionariado de Trasmediterránea dada la competencia directa que hay entre las dos empresas. En julio del año pasado, la SEPI adjudicó a la entonces naviera pública a un consorcio encabezado por la constructora Acciona (55% del capital) y del que formaban parte también la Caja de Ahorros del Mediterráneo (15%), el Grupo Matutes (12%) y las navieras Aznar (10%) y Armas (8%).

Baleària fue fundada hace cinco años por un equipo a cuyo frente se encontraba Adolfo Utor, que actualmente se mantiene como presidente de la sociedad, y cerró el 2002 con un volumen de negocio de 60 millones de euros.