Cuentas públicas

El déficit presupuestario de EEUU se dispara un 86%

El Estado federal estadounidense registró el pasado mes de julio un déficit presupuestario de 48.752 millones de euros, frente a un déficit de 26.245 millones en julio de 2002, lo que supone un incremento del 86%, anunció hoy el Departamento estadounidense del Tesoro. Este déficit es superior a las expectativas de los analistas que contaban con que se situara en torno a los 47.635 millones.

El Estado federal registró el pasado mes de junio un excedente presupuestario de 19.054 millones, frente a un excedente de 26.154 millones en junio de 2002, es decir, un 27% menos. Hasta julio, décimo mes del año fiscal estadounidense, el déficit presupuestario ha acumulado 291.107 millones, duplicando los 130.746 del mismo periodo del año anterior.

Según los datos expuestos hoy por la Administración estadounidense, el déficit responde al recorte de los ingresos, que pasaron de 120.746 millones en julio de 2002 a 111.026 millones en julio de este año, un 8% menos. Al mismo tiempo los gasto se han incrementado un 9%, de 146.941 millones a 159.739 millones en julio de 2003.

Desde que comenzó el año fiscal, los ingresos por impuestos han caído fuertemente respecto al mismo periodo de 2002, pasando los impuestos sobre la renta de 635.974 millones a 591.922 millones, un 7% menos. Los impuestos sobre las empresas se redujeron un 15% y pasaron de 105.082 millones a 89.814 millones.

Aumenta el gasto militar

En los diez primeros meses del ejercicio presupuestario norteamericano, los gastos militares aumentaron un 16%, de 245.178 millones a 285.593 millones.

La Casa Blanca anunció en julio que el déficit presupuestario debería alcanzar un récord de 408.600 millones en 2003 y de 426.560 millones en 2004. Estas previsiones revisaron drásticamente al alza las anteriores proyecciones.

Washington explicó que el coste de las operaciones en Irak y la crisis económica han sido los responsables del incremento del déficit, pero numerosas voces se elevan en contra denunciando el recorte fiscal decidido por la Administración del presidente estadounidense, George W. Bush.