EDITORIAL

Trampas en la cotización

La afiliación a la Seguridad Social subió 82.839 personas en julio y el paro registró un descenso de 27.177 personas. Ambas cifras confirman el fuerte crecimiento del empleo, incluso con tasas de variación superiores a las del propio producto interior bruto. Pero a este saldo positivo de la afiliación de la Seguridad Social se llegó tras una caída de afiliación de 144.000 personas únicamente en el último día de julio. La exclusión de cotización de cientos de miles de trabajadores en los periodos de vacaciones o puentes festivos es ya tradicional en España (empieza a ser común en pequeñas dosis los fines de semana) y se produce por el comportamiento poco ético de un buen número de empresas, que aprovechan cualquier descanso laboral en el calendario para ahorrarse unos cuantos euros en las cuentas de cotización de sus plantillas.

No son sino una escasa minoría las sociedades que practican esta trampa, aprovechando los resquicios que proporciona la norma, para arañar unas migajas al sistema público, que ha regado con generosidad de rebajas de cotizaciones a las empresas en los últimos años. Pero lo ha hecho a condición de que fuese acompañado de generación neta de empleo de carácter fijo. Estos comportamientos se producen, en muchos casos, con conocimiento de la parte laboral, que aprovecha el viaje para percibir prestaciones de desempleo las más de las veces, y de la propia autoridad laboral, que no pone la lupa inspectora con la intensidad que se requiere.