Aseguradoras

Allianz, el gigante del seguro alemán, suelta lastre

Aparentemente, la crema Nivea y los vehículos industriales no tienen nada en común. Sin embargo, ambos guardan una estrecha relación. Tanto el consorcio químico alemán Beiersdorf, fabricante de la famosa crema Nivea, como el grupo de vehículos industriales MAN pertenecen en parte a la aseguradora alemana Allianz, primera en Europa. La compañía posee desde hace décadas paquetes de acciones en todo tipo de empresas, desde químicas a fabricantes de neumáticos, por valor de 21.200 millones, pero esta estrategia ha dejado de ser rentable por la pérdida de valor en Bolsa y tiene sus días contados.

Allianz intenta salir de los números rojos desprendiéndose poco a poco de sus participaciones industriales. Está incluso en el aire si la entidad venderá su filial Dresdner Bank, adquirida hace dos años por unos 22.000 millones y cuyas pérdidas están lastrando a la aseguradora.

Los rumores sobre una venta de Dresdner comenzaron poco después de la compra ante las dificultades para integrar el banco y los peores resultados. Las pérdidas de la entidad ya lastraron las cuentas de Allianz en 2002, año en el que la aseguradora entró en números rojos por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. En el primer trimestre de este año, las pérdidas netas de Allianz alcanzaron los 520 millones, influidas por las provisiones para cubrir la depreciación de participaciones y por los números rojos de 424 millones de Dresdner. El propio Helmut Perlet, miembro de la presidencia de Allianz, reconoce que será 'muy, muy difícil' cumplir el objetivo de que el banco salga de pérdidas este año. Todo depende de cómo evolucionen los mercados.

La estrategia de mantener participaciones en un gran abanico de empresas tiene los días contados

Las últimas versiones sobre una venta de Dresdner Bank se pusieron en circulación la semana pasada. La prensa publicó que la presidencia de Allianz tuvo una reunión con Herbert Walter, presidente de Dresdner Bank, en marzo para definir la estrategia de la filial. 'Se tratará de una discusión abierta sobre los objetivos de Dresdner Bank', dijeron fuentes financieras. La venta del banco se dio por hecha.

Sin embargo, el banco y la aseguradora han quitado importancia al encuentro. 'No hay ninguna estrategia revolucionaria que presentar, Dresdner Bank seguirá concentrado en sus objetivos de recortar gastos y mejorar resultados', afirmó a este diario una fuente del banco alemán. Dresdner Bank Kleinwort Wasserstein (DrKW), filial de banca de inversión de la entidad y a menudo en el ojo del huracán de los rumores por su escasa rentabilidad, tampoco está, por el momento, en venta. 'Con DrKW todo está abierto, pero lo importante es que vuelva a ser rentable'.

Venta de participaciones

Junto a Dresdner Bank, el otro gran problema de Allianz es la pérdida de valor de sus participaciones industriales. La existencia de enormes paquetes de empresas en manos de bancos y aseguradoras es algo habitual en Alemania pero tiende a desaparecer. Este sistema, conocido como 'Alemania, SA', se inició después de la Segunda Guerra Mundial con el fin de reforzar los lazos empresariales. Bancos y aseguradoras intentan ahora concentrarse en su negocio básico y prefieren vender unas acciones que, además, están perjudicando sus cuentas de resultados.

En el caso de Allianz, la voz de alarma se dio en el primer trimestre cuando la compañía perdió 520 millones. En esos tres meses, el pago de provisiones ascendió a 2.300 millones. Entre abril y junio esos pagos serán sólo de 500 millones, prevé la aseguradora.

En junio, Allianz redujo su porcentaje en el fabricante de neumáticos Continental del 7,7% a casi el 5% y un mes más tarde anunció que recortará su participación en la reaseguradora Munich Re hasta el 3%. Esta misma semana, Allianz sorprendió a los mercados con la venta del total de sus acciones de Deutsche Börse, sociedad gestora de la Bolsa de Fráncfort, por 263 millones. Los rumores de la venta del porcentaje en Beiersdorf o MAN circulan casi cada día y, junto a Allianz, los bancos y aseguradoras del país siguen estrategias similares. Dentro de poco, la Nivea y los vehículos industriales no tendrán, ciertamente, nada que ver.

Dresdner Bank sigue dando quebraderos de cabeza

La joya de la corona en la cartera de participadas de Allianz, Dresdner Bank, está forzando máquinas al máximo. Quiere dar un empujón a la integración con la casa matriz, una actuación con la que prevé reducir el capítulo de gastos en 800 millones, según publicó ayer el diario Financial Times Deutschland.

En global, la filial bancaria confía en poder disminuir sus costes en 1.100 millones de euros durante este negro ejercicio, de un total de 6.200 millones.

Como es habitual, la medida estrella en el plan es el ajuste de plantilla. El banco la ha utilizado ampliamente y ha suprimido hasta ahora 11.000 empleos. Pero Dresdner sigue dando quebraderos de cabeza a Allianz.

Y uno de los problemas prioritarios a los que debe buscar solución es dar salida a la filial de banca de inversión, Dresdner Bank Kleinwort Wasserstein, principal culpable de las pérdidas del banco.

En el abanico de alternativas, además de la rumoreada venta, el nuevo presidente de Dresdner Bank, Herbert Walter, estudia sacar a Bolsa una parte de la división corporativa y de mercados y empresas, incluyendo la filial de banca de inversión, informa Europa Press. No obstante, es difícil que la entidad tome una decisión este año sobre el futuro de esta división.

Allianz vigila cada paso que da Dresdner Bank en su camino a la vuelta de beneficios. Y ha encargado la misión a Herbert Walter, un antiguo cargo del Deutsche Bank, después de forzar la dimisión del anterior presidente Bernd Fahrholz, que, a su juicio, no hizo los esfuerzos necesarios.