Coyuntura Europea

La recuperación económica en Francia y Alemania se retrasa

El instituto estadístico galo señaló ayer que Francia mejora su coyuntura industrial 'tímidamente', pero, pese a ello, todavía permanece en un estado 'deprimido'. 'En un clima general muy pesimista que refleja perspectivas generales a la baja, las perspectivas personales de producción para los próximos tres meses se recuperan, aunque siguen muy por debajo de su nivel medio', agregó el Insee.

La recuperación percibida se debe en su mayoría a que las carteras de pedidos han mejorado ligeramente. El clima de negocios, por su parte, creció un punto, llegando hasta los 91, en lo que fue su primera subida en los últimos seis meses. 'La moral de los franceses mostró avances en una coyuntura industrial todavía bastante deprimida', resaltó el instituto estadístico.

Las perspectivas personales de producción y las de precios mejoran considerablemente, pero la recesión económica se deja notar en las perspectivas generales, que la mayoría de los industriales sigue previendo a la baja.

Los industriales, sin embargo, distan de estar contentos, ya que las existencias de productos acabados se consideran todavía elevadas. Su opinión sobre la evolución reciente de la producción ha notado un fuerte empeoramiento, pasando de 10 a 19 puntos.

Por otra parte, el año pasado se crearon en Francia 107.200 empleos asalariados al margen de la Administración, que supuso un incremento del 0,7% respecto al ejercicio anterior y que representa el menor número desde 1996, según las cifras del organismo que gestiona el seguro de desempleo (Unedic). Se trata de la novena subida anual consecutiva del empleo asalariado desde 1994, según el Unedic, que matizó que 2002 marca una ralentización, después de un alza media del 2,7% entre 1997 y 2001.

El organismo de gestión del seguro de paro consideró que el resultado no puede dejar de considerarse 'relativamente positivo a la vista de la degradación de la coyuntura económica en 2002. El número de cotizantes del seguro de paro era a finales del pasado año de 15.862.172 personas en los sectores competitivos, que excluyen los empleos de la Administración.

Alemania

Los economistas germanos, por su parte, auguran un próximo arranque de la economía alemana en el próximo año, con un crecimiento previsible de un 1,8%. No obstante, ésta todavía sufrirá un retroceso del 0,2%, según las previsiones del instituto de estudios económicos de Essen: RWI. 'Durante la segunda mitad del año se espera un ligero auge de la economía mundial, pero Alemania no se beneficiará de él hasta el año próximo', señaló Ullrich Heilemann, director del Instituto de Estudios Económicos.

Alemania se ha visto sumergida bajo una ligera recesión durante el año, tras un estancamiento en el anterior, en que el PIB aumentó, tan sólo, un 0,4%. La recesión en la que se ve envuelta hoy Alemania se debe a la fuerte crisis a la que se ha visto sometida, en el sector de la construcción, y también a las fuertes repercusiones negativas de la fortaleza del euro para exportar. Para 2004 se espera un crecimiento elevado, derivado del adelanto de la reforma fiscal, que incidirá sobre el PIB de cerca del 0,3%.

S&P mantiene el 'rating' a España

Standard and Poor's mantiene a España el rating de deuda pública tanto a largo plazo como a corto plazo (AA+/A-1+), pero mejora al pasar de estable a positiva, según el estudio presentado ayer. Esta mejoría presupone la pronta subida hacia la designación de AAA, calificación que hasta el momento poseen países como Alemania, Reino Unido o Francia, entre otros. Son 19 los países que ostentan este calificativo, entre los que 14 Estados son europeos.

La consolidación fiscal a la que ha llegado España ha sido memorable gracias, en su mayoría, al férreo control en el gasto. El presupuesto previsto para España está ampliamente equilibrado para el 2004, además de haber mantenido el déficit por debajo del 0,5% del producto interior bruto (PIB) en el periodo de 2001 a 2003. De igual modo, la deuda pública seguirá bajando, hasta acercarse al 45% del PIB en 2006, desde el 52% de 2003.

Si España logra bajar la deuda hasta la proporción del PIB y consigue la convergencia en los ingresos hasta los niveles de AAA, lograría este designio.