Coyuntura

La masa monetaria de la eurozona frena su crecimiento, del 8,3% en junio

La masa monetaria M3 registró en junio un crecimiento del 8,3%, dos décimas menos que el mes anterior, según los datos publicados hoy por el Banco Central Europeo (BCE). La media de abril, mayo y junio, medida considerada más fiable por el instituto europeo, registró un incremento de dos décimas en mayo, hasta el 8,5%, respecto a los tres meses anteriores.

Esta media móvil trimestral sirve de referencia al BCE para evaluar el desarrollo de la masa monetaria, porque las fluctuaciones en un solo mes de los datos incluidos en el agregado hacen su análisis menos fiable. El dato registrado en junio se encuentra en línea con lo esperado por los analistas, que preveían un incremento de la M3 del 8,3%, el mismo nivel previsto el mes anterior. Los préstamos al sector privado aumentaron un 4,5% en junio, una décima menos que el incremento registrado en el mes anterior.

La masa monetaria incluye las monedas, billetes en circulación y las inversiones financieras a corto plazo, es decir, el dinero disponible rápidamente para la compra de bienes, y se utiliza como indicador de inflación a medio plazo. Por su parte, el indicador M1 aumentó un 11,5%, una décima más que en mayo. Entre sus componentes, el incremento de la moneda en circulación alcanzó el 31,9% en junio, frente al 34,3% en mayo.

La M3 continúa aumentando a un nivel mucho más alto que el deseado por el BCE (un 4,5% en tasa interanual). Sin embargo, este fenómeno, iniciado en 2001 tras el hundimiento de los mercados bursátiles, no inquieta especialmente al instituto emisor. Según el BCE, este efecto responde a la recolocación de las inversiones en acciones a otras con más liquidez incluidas en la M3 y no a una señal alarmante de inflación.