Sanidad

La reforma sanitaria alemana recibe el rechazo de los sindicatos

Los sindicatos alemanes rechazaron ayer tajantemente la reforma sanitaria propuesta por el Gobierno alemán y pactada con la oposición. La reforma prevé que el paciente pague entre 5 y 10 euros por medicamento, abone trimestralmente 10 euros por la visita a los médicos y otros 10 euros por cada día que esté ingresado en el hospital, hasta un máximo de 10 días. Los sindicatos creen que todos estos gastos supondrán un coste extra anual de 600 euros por persona, un cálculo que coincide con el de expertos económicos como el instituto Iw.

El Ejecutivo aspira a que el recorte en los gastos de la cobertura sanitaria ascienda en 2007 a más de 23.000 millones de euros. Para compensar el esfuerzo del contribuyente, la Administración plantea también una rebaja progresiva de las cuotas a la Seguridad Social, que pasarían así del 14,4% al 13% para el año 2007.

La Confederación Alemana de Sindicatos (DGB) tildó la propuesta de 'inaceptable, injusta e insolidaria', en palabras de la vicepresidenta, Ursula Engelen-Kefer. La DGB calcula que el ahorro fiscal propuesto en la reforma representa un promedio de 105 euros por cada trabajador, con lo que queda bastante por debajo del coste adicional.

Los analistas del instituto Ifo admitieron ayer que los gastos que tendrán que afrontar los ciudadanos 'son una carga muy pesada que puede eclipsar el recorte de impuestos'. El Gobierno planea adelantar una rebaja del impuesto sobre la renta que llevaría el tipo máximo del 48,5% al 42% y el mínimo del 19,9% al 15%. Con ese dinero extra en el bolsillo de los ciudadanos, el canciller Gerhard Schröder confía en que se reactive el alicaído consumo.

El recorte tropieza, sin embargo, con la piedra de la oposición, cuyo apoyo es necesario para que la reforma fiscal sea aprobada en el Parlamento. El líder conservador, Edmund Stoiber, puso ayer en el 25% el límite para la financiación del recorte fiscal mediante nuevo endeudamiento. El ministro de Finanzas, Hans Eichel, había propuesto el fin de semana que 5.000 de los 7.000 millones de euros que dejará de percibir el Gobierno fueran financiados con nueva deuda. Con las restricciones de Stoiber, la cifra cae hasta 1.750 millones de euros.

A estos problemas se suma el panorama negativo del mercado laboral. La Oficina Federal de Empleo admitió ayer que 'no se puede descartar' que, si el panorama empeora, la cifra de parados ascienda en invierno a cinco millones. Descontados los efectos estacionales, el número de desempleados es ahora de 4,4 millones, el 10,6% de la población activa.