Economía familiar

La deuda de las familias se dispara un 13,5% en un año

El endeudamiento de los hogares continúa batiendo máximos históricos, ajeno a las recomendaciones de las instituciones económicas y de los expertos. Los últimos datos los ofreció ayer el Banco de España a través de su informe financiero de la economía española.

Las familias iniciaron el año 2003 con un comportamiento muy similar al del ejercicio anterior, espoleadas por los bajos tipos de interés y una demanda de compra de vivienda muy activa. Al final del primer trimestre acumulaban unos pasivos por valor de 461.353 millones de euros, 13.000 millones más que sólo tres meses antes y 55.000 millones más que el volumen registrado en marzo de 2002, lo que supone un crecimiento interanual del 13,5%.

El endeudamiento registrado en el primer trimestre del año supera con creces la media de 2002 y tiene su fundamento en el comportamiento de los préstamos a largo plazo. El pasivo de los hogares alcanza, de esta forma, una cifra equivalente al 63,3% del PIB.

El recurso al crédito hipotecario por los bajos tipos de interés dispara el pasivo financiero

Pero no todo es negativo. Los activos financieros de las familias también han evolucionado al alza, aunque no como los pasivos. Su tasa de crecimiento apenas supone un 1,7% interanual, alcanzando un volumen de 1,15 billones de euros. La riqueza financiera de los hogares se halla concentrada, por un lado, en lo que atesoran en efectivo y depósitos (42% del total) y, por otro, en la tenencia de acciones y participaciones societarias (37% del total).

La riqueza neta (activos financieros menos pasivos) también ha crecido en los últimos meses, aunque de forma moderada debido a que el alza del endeudamiento es superior a la de los activos. De hecho, las familias acumulaban en el primer trimestre unos activos netos por 696.781 millones de euros, por debajo de los 750.000 millones de cuatro años antes (1999), cuando aún no se había disparado el endeudamiento.

Para los próximos meses, las previsiones apuntan a que continuará esta evolución. Así ha ocurrido ya en abril y mayo, con un crecimiento del crédito concedido por las entidades financieras a las familias del orden del 15% anual, por encima del 13,8% y 14,2% registrado en 2002 y 2002, respectivamente.

Vivienda protegida

Las crecientes facilidades de bancos y cajas de ahorros en la concesión de préstamos a los hogares se ha granjeado el aviso del gobernador del Banco de España, Jaime Caruana, ante el riesgo de aumento desproporcionado de la morosidad por parte de las entidades financieras, ante coyunturas económicas más adversas que las actuales.

Y es que el esfuerzo para el pago de una hipoteca es cada vez mayor. En estos momentos se encuentra en siete años de salario medio de un trabajador, por lo que cualquier circunstancia excepcional en la vida laboral (que se quede sin empleo, por ejemplo) acarrearía graves problemas para hacer frente a los gastos financieros que supone la compra de un piso.

De hecho, el Ministerio de Economía ya ha sugerido a las familias que vayan estudiando la posibilidad de cambiar sus hipotecas de tipos variables a tipos fijos para asegurarse del creciente riesgo de una subida del precio del dinero a medio plazo.

Desde algunas instancias, como el PP, se intenta restar importancia al asunto. Según informó ayer el portavoz de vivienda del Grupo Popular en el Congreso, Luis Ortiz, las familias españolas dedicarán este año sólo el 12,8% de su renta anual a financiar la compra de vivienda, siempre que se trate de inmuebles de protección oficial. Para ello, Ortiz hace referencia a los subsidios para préstamos hipotecarios que ofrece el Ministerio de Fomento y a los incentivos fiscales concedidos en el IRPF. Sin embargo, el porcentaje de españoles que puede acceder a una vivienda protegida es mínimo debido a la escasa oferta de este tipo de inmuebles, dado que a las promotoras y constructoras les resulta mucho más rentable acudir al mercado libre.

El esfuerzo de las familias para adquirir una vivienda protegida 'oscila entre el 11,4% de la renta familiar en Extremadura y el 15,9% que se destina en Cantabria'.

Los fondos de inversión, estancados

La atonía de los mercados de valores ha precipitado la caída de las participaciones en fondos de inversión. Los hogares contaban en el primer trimestre con participaciones por valor de 136.000 millones de euros, el 11,74% de sus activos financieros. La cifra supone una ligera recuperación respecto a diciembre, pero está alejada de los 177.000 millones registrados en 1998, cuando la Bolsa se encontraba en máximos.

Se recupera el valor en acciones

Uno de los puntos fuertes de la riqueza de las familias es su tenencia de acciones. En sus bolsillos se reparten 430.000 millones de euros, de los que 90.674 millones son acciones de empresas cotizadas en Bolsa y 162.000 millones de no cotizadas. Durante el primer trimestre el valor en acciones de las familias ha crecido en 15.000 millones de euros, aunque está aún lejos de los 461.000 millones de hace dos años.

Preferencia por el crédito a largo plazo

La deuda, mejor cuanto más a largo plazo. Es la preferencia de los hogares, dispuestos a repartir la carga en un número interminable de años para que sea llevadera. Los préstamos a largo plazo de las familias alcanzaron en el primer trimestre 361.000 millones de euros (10.000 millones más que en diciembre), acaparando el 78% del pasivo. El resto se reparte entre préstamos a corto y créditos comerciales.