Textil

La Generalitat concede a Dogi dos préstamos por 17 millones en medio año

La Generalitat de Cataluña ha concedido en medio año dos préstamos por un total de 17 millones de euros a la compañía textil Dogi, para reducir su nivel de endeudamiento situado en 101,3 millones a finales de 2002, cuando representaba el 93% sobre los fondos propios (7,6 millones). De esta forma, el Instituto Catalán de Finanzas (ICF), organismo dependiente de la Administración catalana, ha apuntalado el cierre de la fábrica del grupo ubicada en México y la ampliación de capital actualmente en curso.

El ICF acordó conceder el 26 de febrero pasado un primer préstamo de tres millones destinado a reestructurar la filial mexicana Textiles Ata. Dogi ha acabado cerrando la factoría mexicana y sirviendo a los clientes locales y norteamericanos desde la planta central de El Masnou (Barcelona). Las pérdidas acumuladas por Textiles Ata (con el coste del cierre alcanzaron los 22 millones); la depreciación del dólar y el peso, y la crisis de mercado provocaron una reducción de los fondos propios, que pasaron de 44,4 millones en 2001 a los referidos 7,6 millones del año pasado.

Esta situación ha forzado a plantear una ampliación de capital, actualmente en curso, por valor de 24,8 millones, que suscribirá íntegramente el presidente de la empresa, Josep Doménech. æpermil;ste desembolsará directamente nueve millones, financiando otros 14 millones. Precisamente, el ICF se ha comprometido recientemente ha conceder un segundo préstamo por estos 14 millones, con el objetivo de asegurar el éxito de la operación. La sociedad Bolquet ha asegurado una serie de garantías hipotecarias, según las condiciones de la ampliación de capital que ha enviado a la CNMV.

La compañía fabricante de tejido elástico para ropa interior y deportiva ha preparado un plan para mejorar su salud financiera, consistente en situar sus fondos propios en 75 millones en 2007, con un nivel de endeudamiento de 38 millones.

Sara Lee

Los problemas por el excesivo nivel de endeudamiento de Dogi empezaron en 2001, después de la compra de las fábricas textiles de Sara Lee. La compañía catalana firmó entonces un crédito sindicado de 90 millones (67,6 millones en euros y el resto en dólares) para financiar la adquisición, del cual existe una deuda viva de 76,4 millones. La empresa consiguió en enero pasado firmar un contrato de renovación del crédito con las 25 entidades que lo forman. Las condiciones modificadas suponen una ampliación del plazo de amortización de siete a ocho años (hasta mayo de 2009).

La compra de las factorías de Sara Lee catapultó a Dogi al primer puesto del sector a escala mundial. Los problemas financieros de la empresa no han frenado sus planes de crecimiento, consistentes en aumentar la capacidad de producción en Asia. La compañía invertirá ocho millones en los próximos dos ejercicios para duplicar los actuales cuatro millones de metros de tejido que puede fabricar en China, siguiendo la tendencia de sus clientes de deslocalizar producción a estos mercados.