Medio Ambiente

Boeing prevé vender aviones con pila de combustible para 2015

Miguel Hernán tiene muy claro el potencial a medio plazo de las pilas de combustible de hidrógeno para generar la energía necesaria para el aire acondicionado, la iluminación o las comunicaciones en los aviones comerciales. En su opinión, para 2015 'podrían sustituir, o por lo menos complementar, a las turbinas de potencia auxiliar', que hasta ahora queman queroseno para estas servidumbres.

La turbina de potencia auxiliar, que se sitúa en la cola del avión, es una de las principales fuentes de contaminación en los aeropuertos mientras el aparato está allí parado para tareas de limpieza, mantenimiento y repostaje. De ahí que los aeropuertos de mayor tránsito limiten el periodo de funcionamiento de estas turbinas, como el madrileño de Barajas, que concede un máximo de media hora, a partir de la cual el avión debe consumir energía del propio aeropuerto, lo que supone un coste extra para las aerolíneas.

El director del Centro de Investigación de Boeing afirma que este fabricante ha destinado 1,5 millones de dólares (1,3 millones de euros) para desarrollar y construir un motovelero experimental propulsado con motor híbrido de pila de combustible, con lo que reduciría sus emisiones a simple vapor de agua.

Para ello, ha recabado la colaboración de las Universidades Politécnicas de Madrid y Cataluña y de numerosas empresas. Así, la austriaca Diamond Aircraft Industries proporciona el aeroplano, mientras que la británica Intelligent Energy el sistema de pilas de combustible. Pero, dentro del presupuesto, se han contratado también los servicios de la empresa española de aviónica Aerlyper y de la estadounidense Advanced Technology Products.

En este proyecto, la empresa de ingeniería aeronáutica española Sener 'asume el riego de invertir junto con Boeing', afirma Rafael Quintana, director del departamento de sistemas de actuación y control de esta empresa. Quintana asegura que, desde el año pasado, Sener ha destinado 770.000 euros al desarrollo del controlador electrónico de la pila de combustible. Desarrollo que cuenta con numerosas aplicaciones, por lo que Ciencia y Tecnología lo apoya con 495.000 euros. Quintana calcula que 'un tercio del presupuesto total' se destina al proyecto de Boeing.

Hernán calcula que el aeroplano se probará 'a finales de 2004 o principios de 2005'. Pero, mientras que aquí llevará un depósito de hidrógeno a bordo para alimentar la pila de combustible, asegura que esto 'ni se plantea para los aviones comerciales', por motivos de seguridad. La idea es producir el hidrógeno a bordo a partir del queroseno, el combustible habitual.