Balanza de pagos

La necesidad de financiación de la economía española se redujo un 28,6% en 2002

La necesidad de financiación de la economía española en 2002 se situó en 9.129 millones de euros, un 28,6% menos que en el año anterior, según se desprende de la monografía anual de la Balanza de Pagos publicada hoy por el Banco de España. Esta reducción fue consecuencia de un descenso del déficit corriente del 9,4% y de un importante aumento de las transferencias de capital procedentes de la UE. A la reducción del déficit corriente contribuyó el comportamiento de las balanzas comercial, de rentas y de transferencias corrientes, que contrarrestaron la disminución del superávit de la balanza de servicios.

Asimismo, aunque el déficit comercial aumentó en términos reales, favorecido por el mayor crecimiento económico y el empeoramiento de la competitividad de la economía española frente a buena parte de sus principales socios comerciales, esta evolución se vio compensada por el comportamiento favorable de los precios de importación, que se redujeron considerablemente, especialmente en el caso de los bienes energéticos. Así, en términos nominales, la reducción del déficit comercial fue del 4,6%. Además, el importante aumento de las transferencias procedentes de la UE, tanto corrientes como de capital, contribuyó de manera relevante a la reducción del déficit de las operaciones no financieras de la economía española.

Evolución adversa de ingresos turísticos

Por otro lado, la evolución adversa de los ingresos turísticos dio lugar a una reducción del superávit de la balanza de servicios. De esta manera, factores como la debilidad económica de los países de procedencia de los turistas, la persistencia de los efectos de los acontecimientos del 11-S y el contexto político internacional explican el descenso de los ingresos de turismo en un 2,9%. El déficit de los servicios no turísticos registró una ligera corrección.

En cuanto a la cuenta financiera, excluido el Banco de España, contabilizó unos flujos de entrada netos muy superiores a los de 2001 y, en consonancia con estos flujos, la correspondiente Posición de Inversión Internacional neta deudora pasó de suponer un 31,5 por ciento del PIB a finales de 2001 a un 33,4 por ciento al acabar 2002, con un aumento de la posición deudora neta de las Administraciones Públicas y una reducción de la posición acreedora neta de los sectores privados no crediticios, que compensaron la disminución de la posición deudora neta de las entidades de crédito.

Fuerte reducción de inversiones en el exterior

Tanto las inversiones directas como las de cartera registraron un cambio de comportamiento significativo, y ambas acumularon en 2002 flujos netos de entrada, en contraste con los flujos netos de salida en 2001 y en años anteriores. Este resultado neto vino condicionado por una fuerte reducción de las inversiones de España en el exterior (la inversión directa en el exterior disminuyó un 47%, y la de cartera un 38%). La incertidumbre provocada por las tensiones geopolíticas, la debilidad del crecimiento económico mundial, y la volatilidad de los mercados financieros condicionaron la evolución de estos flujos.