Formación

Las empresas dejaron sin gastar el 20% del presupuesto para formación en 2002

La Fundación para la Formación Continua (Forcem), en la que están presentes patronal, sindicatos y Ministerio de Trabajo, aún no ha hecho pública la convocatoria de los programas formativos de los trabajadores para 2003.

Lo habitual es que estas convocatorias se hagan a principios de año, pero ya el ejercicio pasado el anuncio de estos programas se hizo en el mes de julio, con lo que las empresas dejaron de gastar alrededor del 20% de todo lo presupuestado, puesto que no hubo tiempo para aprobar y llevar a cabo todas las acciones formativas.

Así, de los aproximadamente 840 millones de euros presupuestados para fondos de formación continua de los trabajadores en 2002, las empresas sólo gastaron el 80%, dejando unos 198 millones de euros sin ejecutar.

Las discrepancias políticas sobre el nuevo modelo han retrasado la convocatoria de los programas para 2003, lo que volverá a dificultar su plena ejecución

El actual modelo de formación no contempla la reanualización de los fondos, con lo que el dinero que no se ha gastado en cursos formativos va a parar al Tesoro y, según todas las fuentes consultadas, va destinado a 'enjugar el déficit público del Estado'.

Es habitual que ningún año se agote todo el presupuesto, pero 2002 fue el ejercicio en el que se quedó más dinero sin gastar debido, fundamentalmente, al retraso en la publicación de la convocatoria.

Por este motivo, el actual retraso en la convocatoria de los programas de formación para 2003 provocará, con toda seguridad, según los empresarios y los sindicatos, que las empresas no ejecuten todo lo presupuestado y, por lo tanto, que los trabajadores no agoten todas las posibilidades de formación.

No obstante, según informaron responsables del Ministerio de Trabajo a los sindicatos el pasado viernes, la intención de este departamento es aprobar la convocatoria de los programas para 2003, 'a ser posible esta misma semana'.

Según fuentes sindicales, 'el Gobierno (que es una de las partes presentes en la fundación tripartita, que autoriza los programas formativos) ha estado retrasando esta convocatoria porque la ha vinculado al cambio del modelo de formación continua que ya anunció en diciembre pasado'.

Sin embargo, dado el retraso de las acciones formativas para el año 2003, el ejecutivo no ha tenido más remedio que preparar la nueva convocatoria conforme al actual sistema formativo y no al nuevo, que pretende aprobar a finales del mes de julio. Algo que aún no ha quedado cerrado en el nuevo sistema es si permitirá anular de un año para otro los fondos no gastados para que no siga habiendo estos desfases presupuestarios 'que sólo perjudican a los trabajadores, porque no revierte en ellos el dinero que previamente han pagado a través de la cuota de formación que se les retrae cada mes en la nómina', denuncian los sindicatos.

Los fondos de formación se constituyen cada año en un 65% con las cuotas que pagan trabajadores y empresarios para este fin y en un 35% con dinero del Fondo Social Europeo (FSE). El Tribunal de Cuentas ha demandado que los fondos que no se utilicen un año se reviertan en el siguiente y, de hecho, la norma permite que la parte procedente del FSE se reanualice, pero en la actualidad no se gestiona de esa forma.

El Gobierno quiere dejar terminado el nuevo sistema esta semana

'Cada empresa, sea cual sea su tamaño, su actividad o su ubicación, podrá elegir qué formación quiere hacer, con qué contenido, cómo la hace y cuándo la hace. Prestarla de forma directa o bien a través de asociaciones empresariales o sindicales, o de quien libremente decida. Y podrá deducirse los costes directamente de las cotizaciones para pagar a la Seguridad Social'. æpermil;sta es la definición del nuevo modelo de formación continua incluida en el borrador de real decreto que el Gobierno pretende dejar cerrado esta semana y aprobar en un Consejo de Ministros de finales del mes de julio.

Según el texto, las cuantías que podrán deducirse, que se denominará crédito de formación continua, se calcularán multiplicando el número de trabajadores de la empresa por una bonificación que se determinará cada año. La bonificación será mayor cuanto menor sea la empresa. En todo caso, para las compañías de 1 a 5 trabajadores 'se garantizará un crédito de bonificación por empresa, en lugar de por trabajador', y el Ministerio de Trabajo determinará la cuantía y el límite temporal de su utilización.

Las compañías podrán utilizar todo su crédito para la formación de sólo una parte de los trabajadores, 'siempre que se respeten unos módulos máximos de coste por participante y hora de formación que se fijarán anualmente'.

En cuanto a los sistemas de control de los programas y de los fondos, serán prácticamente los mismos y seguirán formados por organizaciones empresariales, sindicales y Gobierno. Cómo novedad, las comunidades autónomas se incorporarán a estos órganos de gestión y control, pero Trabajo ha desistido de traspasar parte de éstos fondos a los Ejecutivos autonómicos.

Los sindicatos pelean ahora que se mantenga el informe preceptivo de los comités de empresa, que ahora es necesario para que se autoricen los cursos formativos a la compañía solicitante.