Renta fija

Repsol busca financiación más barata

La petrolera prepara una emisión de bonos a 10 años para refinanciar su deuda a un menor coste

Aprovechando la situación actual del mercado de bonos, cuyos tipos de interés se han situado en mínimos, muchas compañías europeas están optando por lanzar nuevas emisiones para refinanciar su deuda de manera más ventajosa. Repsol, esta semana, anunciaba el lanzamiento de una emisión de bonos a 10 años por un importe de 1.000 millones de euros en los mercados nacional y europeo. El objetivo de esta emisión es refinanciar la deuda y mejorar la liquidez aprovechando la favorable situación de los tipos de interés.

'Reforzar la posición de liquidez de la compañía puede tener sentido: efectivamente Repsol tiene vencimientos importantes entre 2004 y 2005 (casi 5.000 millones de euros) y aunque tiene liquidez más que suficiente, quizá prefiera ir más sobrado aumentando su posición de liquidez actual', apuntan en Banesto Broker. Los analistas, sin embargo, creen que puede haber algo más. De un lado, la compañía podría querer asegurarse parte de la reducción de deuda que ha conseguido este año gracias a la apreciación del euro frente al dólar. Repsol tiene el 90% de su deuda emitida en la divisa estadounidense y ha salido muy beneficiada de la apreciación del euro. 'En el caso de que el dólar se recuperase, al menos unos 1.150 millones de dólares los habrían convertido ya a euros definitivamente', explican los analistas.

Según ha anunciado la petrolera, Repsol ha reducido su deuda un 13% entre el cierre del primer trimestre hasta mayo, en una cuantía de 1.005 millones de euros, pasando de 7.686 millones a 6.681 millones de euros. La ratio de endeudamiento (deuda neta sobre capitalización) se situó en el 27,2%.

Otro objetivo de la presente emisión es abaratar el coste de su deuda y alargar algo su vida media. Repsol podría recomprar algunos de los bonos que tiene emitidos a tipos fijos elevados para financiarse más barato a tipo variable. 'Si recomprase estos bonos mataría dos pájaros de un tiro: convertiría parte de su deuda en dólares a euros y cambiaría deuda cara por deuda más barata', afirman en Banesto Broker.

Vencimientos más largos

La emisión de Repsol no es un caso aislado. Un buen número de compañías europeas aprovechan la caída de los tipos de interés de los bonos para hacer nuevas emisiones con plazos más largos con el objetivo de refinanciar su deuda a menor coste. 'El coste de la financiación ha ido bajando y muchos emisores han aprovechado para alargar la maduración de sus bonos', explican en Moody's. 'Pese a que el mercado de emisiones a 30 años se ha secado en los últimos meses, varias compañías han colocado con éxito deuda a 15 y 20 años'.

Vivendi Universal, por poner un ejemplo, ha anunciado el lanzamiento de una emisión de bonos de alto rendimiento a cinco años para refinanciar una línea de crédito suscrita en enero para pagar la adquisición de una parte de Cegetel. Los bonos de alto rendimiento, aquellos que emiten compañías de reducida calidad crediticia, han registrado fuertes caídas de sus tipos de interés y subidas de precio, a raíz del apetito inversor por algo más de riesgo que los bonos estatales, pero también porque las compañías están realizando grandes esfuerzos por reducir su deuda y aumentar su beneficio a través de reducción de costes y reestructuraciones. 'La habilidad del mercado para sostener las ganancias recientes depende de que existan signos de recuperación en los beneficios de las compañías', señalan en Moody's. 'El recorte de costes ha ayudado a mantener los beneficios, pero no puede mantenerse indefinidamente y las ventas siguen estancadas, con lo que el mercado de bonos podría verse presionado'.

Riesgos para el inversor

La incertidumbre de comienzos de año, derivada de los escándalos financieros y la guerra de Irak, provocó un flujo impresionante de dinero hacia los mercados de renta fija, a medida que los inversores buscaban un refugio seguro ante la caída de las Bolsas.

La excesiva demanda de bonos provocó una subida de precios y en consecuencia una caída de los tipos de interés, que ha ayudado a la financiación de las empresas, pero puede perjudicar a los inversores.

Los tipos de los bonos gubernamentales y de empresa se han situado en mínimos y el rally de precios que han vivido comienza a dar signos de agotamiento. Si disminuye la demanda, los tipos podrían comenzar a elevarse y, al caer los precios, las pérdidas podrían instalarse con fuerza en el mercado de renta fija.