Aerolíneas

Los trabajadores de CLH estudian desconvocar su huelga de aeropuertos

Los trabajadores de la empresa de suministro de carburante, CLH, estudian dar por concluida la huelga que mantienen desde el pasado mes de marzo en los aeropuertos de Madrid y Barcelona. Esta información ha sido facilitada por las compañías aéreas afectadas, que esta misma semana han solicitado la dimisión de Miguel Boyer como presidente de CLH, al que acusaron de carecer de capacidad e interés para terminar con unos paros que han afectado a la puntualidad y a la finanzas de las compañías. Los paros, que ya están autorizados hasta el mes de septiembre, se han venido produciendo en tandas de cuatro jornadas semanales, dos en Madrid y dos en Barajas. En estos meses las dos patronales del sector de la aviación civil, Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y Asociación Española de Compañías Aéreas (AECA) han denunciado lo insostenible de la situación en los aeropuertos y han llegado a remitir a la presidencia de CHL las facturas del sobrecoste del combustible. La desconvocatoria de los paros no ha sido confirmada ni desmentida por los sindicatos convocantes. Por otra parte, la patronal ALA acusó ayer a Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) en una notas de practicar el 'oscurantismo y la discriminación' en la ubicación de las compañías aéreas entre las antiguas terminales y el nuevo área terminal del aeropuerto de Madrid-Barajas. Esta asociación, que agrupa a 56 compañías aéreas, 53 de las cuales operan en Barajas, critica por un lado la 'unilateralidad' de la decisión del ente gestor de los aeropuertos españoles, 'que no ha dado a las compañías usuarias del aeropuerto la oportunidad de pronunciarse al respecto'. Terminal opaca ALA exige a AENA que mantenga reuniones con el fin de negociar la mejor forma de distribuir el espacio que utilizarán las compañías en el nuevo Barajas. Sin embargo, según la asociación, la última de las peticiones se realizó el pasado 17 de junio sin obtener respuesta por parte de AENA, quien finalmente dio a conocer la ubicación de las aerolíneas el pasado martes 1 de julio sin comunicarse previamente con las interesadas. Las críticas de la patronal se extiende a la falta de dimensión estratégica que se ha seguido en la distribución: A juicio de ALA, el reparto no responde a un concepción del aeropuerto de Madrid-Barajas como un hub de distribución de tráfico aéreo, ya que separa a compañías que participan en una misma alianza, lo que dificulta el sistema de conexión de los pasajeros.