Petróleo

BP ve insostenible que el crudo cotice a 25 dólares

El escenario de precios a medio plazo se presenta bajista. Pero, en el futuro más inmediato, permanecen numerosos factores que pueden impulsar la cotización al alza: las crisis petroleras de Nigeria y Venezuela no están resueltas, el nivel de inventarios está por debajo del promedio de los últimos seis años y, sobre todo, la recuperación de Irak es una incógnita.

'Básicamente, el problema es Irak', explica el director de Análisis Económicos del Departamento de Estudios de BP, que se encargó de la presentación del informe en Madrid. 'Nadie sabe realmente lo que está pasando allí y el mercado lleva ya siete meses con una ausencia de dos millones de barriles diarios, eso explica el alza actual de los precios'. La cotización del brent, el crudo de referencia en Europa, se movió ayer entre 28,5 y 28 dólares por barril, un 20% más que en mayo.

'Irak es impredecible. Si todo fuera bien, debería estar produciendo dos millones de barriles diarios a finales de año, unos 3 millones en 2004 y 3,5 millones de barriles diarios en 2005, eso es el nivel previo a 1991', abunda el experto.

Smith anticipa, sin embargo, la debilidad futura del mercado de petróleo. 'Los elevados precios han sido una buena receta para el débil crecimiento de la demanda y el notable aumento de la producción de los países no pertenecientes a la OPEP', concluye el analista. Entre 1992 y 1997, el crecimiento del consumo tuvo un promedio anual de 1,1 millones de barriles diarios. En el lustro siguiente, el alza de la demanda fue de un ritmo de 650.000 barriles diarios. Más aún, el informe de BP concluye que 'sólo China y Norteamérica presentan una demanda sólida. En su inmensa mayoría, el resto de las zonas han experimentado una fuerte desaceleración'.

Los tigres asiáticos

La crisis de los países conocidos como tigres asiáticos es uno de los principales factores para explicar el frenazo del consumo. Entre 1992 y 1997, el conjunto de países integrados por Corea del Sur, Indonesia, Taiwan, Tailandia, Singapur y Malaisia experimentaron unas ratios de crecimiento del PIB superiores al 6%. En el siguiente lustro, sólo Corea del Sur fue capaz de alcanzar y superar el 4%. 'En Asia, el aumento del consumo de destilados medios pasó de más del 7% anual entre 1992 y 1997 a menos del 1% entre 1997 y 2002', explica el informe.

La tendencia también se observa en otros bloques. 'Francia, Alemania, Italia y Reino Unido consumieron menos petróleo en 2002 que en 1998', afirma BP. En concreto, el consumo de gasolina se ha reducido en los últimos cinco años a un ritmo del 1% para el conjunto de los Quince. 'La preferencia por los vehículos con motores diésel, cada vez más eficientes en consumo, es uno de los factores que explican tal reducción'.

El hecho diferencial está, principalmente, en China. El consumo energético mundial creció el año pasado un 2,6%, muy por encima del promedio en 10 años que es del 1,4%. Pero, excluido el componente chino, el crecimiento del consumo energético fue inferior al 1%.

Por regiones, el consumo de energía primaria creció en el área Asia-Pacífico un 7,9% en 2002, básicamente por China, donde aumentó un 19,7%. En Europa y Asia occidental descendió un 0,6%, mientras que en América del Sur y Central cayó un 0,1%. La demanda experimentó variaciones positivas en Norteamérica, un 1,7%; África, un 2,2%, y Oriente Próximo, un 1,6%.

La fortaleza de Rusia

Otro de los movimientos que destacan es la fortaleza de Rusia en materia de producción de petróleo. 'Después de registrar un crecimiento acumulado del 25% entre 1999 y 2002, la producción ha seguido aumentando hasta el momento en más del 10% cada año y, en 2003, debería alcanzar una media de cerca de 8,3 millones de barriles diarios', unas cifras que lo consolidan como segundo productor mundial, señala BP.

Smith asegura, además, que, 'aunque Rusia no podrá mantener este ritmo de crecimiento, su potencial de producción seguirá siendo muy fuerte en la próxima década'.

Rusia no es la única región que cobrará protagonismo en los próximos años. El mar Caspio, Canadá y la Cuenca Atlántica de aguas profundas (golfo de México, sur de Brasil y África occidental) ganarán cuota de mercado a la OPEP. Se espera que los tres bloques aporten, en conjunto, una oferta adicional de ocho millones de barriles diarios a finales de la década.