Estrategia

Xfera negocia que Abertis le construya la red para lanzar el servicio en 2004

ACS, la constructora de Florentino Pérez, y Abertis, la empresa de autopistas controlada por La Caixa y por Dragados, han salido reforzadas en el capital de Xfera tras la venta de Vivendi. Ambas compañías son las principales valedoras de un plan de viabilidad elaborado por la operadora de telefonía móvil y que tiene como objetivo el lanzamiento del servicio celular de Xfera en diciembre de 2004.

Este plan tiene como pieza clave que la operadora despliegue red propia en las ciudades de Madrid y Barcelona. En el resto del país subcontrataría la infraestructura a una empresa tercera.

En este marco, Xfera negocia que su socio Abertis tienda y sea la dueña de la red de señales celulares de UMTS que se despliegue, con el compromiso de que hará un uso intensivo y a largo plazo de ella.

ABERTIS 18,36 0,00%

Los socios de Xfera están decididos a iniciar el servicio al final del próximo ejercicio, siempre que las condiciones del mercado estén maduras. La madurez de las condiciones quedaría demostrada si Vodafone y Telefónica Móviles lanzan sus propias propuestas de negocio de UMTS en el segundo trimestre de 2004.

Fuentes de Xfera han asegurado que el proyecto empresarial en el que están trabajando es la décima parte del que se planteó en la licitación para conseguir la licencia de UMTS en marzo de 2.000. 'Entonces concebíamos una compañía con una plantilla de 5.000 personas y ahora va a quedar reducida a 600 personas'. El nicho de negocio que la operadora quiere explotar es 'complementario del que ocuparán las otras tres compañías de móviles y estará dedicado a ofrecer servicios a la carta a las empresas y entidades de otros sectores que deseen comercializar entre sus clientes servicios celulares muy personalizados'.

Nuevo pacto

Este plan de viabilidad está siendo objeto de negociaciones con el Ministerio de Ciencia y Tecnología y las fuentes de Xfera citadas aseguran que en el plazo de un mes se puede alcanzar y hacer público un pacto sobre las nuevas condiciones para el despliegue de los servicios de UMTS.

La operadora que dirige Antonio Cantón reconoce que en diciembre del año pasado contrajo con el Gobierno el compromiso de invertir en el despliegue de su red de señales cerca de 400 millones en el plazo de dos años. Esta era la contrapartida para ver reducidos sus avales de 2.687 a 467 millones. Xfera señala que en el curso de las negociaciones con Ciencia y Tecnología ha puesto encima de la mesa el argumento de que la inversión comprometida será realizada íntegramente, aunque una parte correrá a cargo de la propia Xfera, y la otra de la empresa a la que subcontratará la red.

En la operadora son conscientes de que el plan que presentan exige que se produzcan algunas 'modificaciones significativas en las condiciones pactadas en diciembre pasado, así como lograr un cierto grado de consenso con los otros tres operadores de móvil'.

Fuentes cercanas a Ciencia y Tecnología admitieron conocer la propuesta de Xfera y aceptaron que se está tomando en consideración, ya que 'la Administración prefiere que exista un nuevo operador en el mercado antes que una operadora en la quiebra'.

Los más pequeños piden su parte

Las negociaciones para sustituir a Vivendi en el capital de Xfera se mantenían abiertas ayer. Los accionistas más pequeños, JP Morgan, Mercapital y las cajas de ahorros quedaron fuera del reparto en un primer momento, pero los socios con mayor porcentaje han aceptado su reclamación de recibir la cuota que les corresponde tras la desinversión de la multinacional. De esta forma el reparto accionarial que quedó dibujado en la jornada de ayer es provisional y está sujeto a ligeras variaciones.

Telia-Sonera, por otra parte, mantiene el derecho de recompra sobre el 5,4% de las acciones que le correspondían tras la salida de Vivendi y que finalmente han ido a parar a manos de ACS, una vez que la operadora nórdica ha satisfecho la parte de los avales que correspondía a dicho porcentaje. Fuentes de Xfera interpretan que Telia-Sonera no ha comprado directamente este paquete porque tiene un compromiso de no aumentar su participación. Ello demuestra, no obstante, que sigue manteniendo un interés en estar presente en el proyecto español.

Por el contrario FCC no ha querido ejercer su derecho de tanteo que poseía sobre el total de la participación de la que se desprendió Vivendi.