Madrid

Simancas se someterá a la investidura para abrir paso a nuevas elecciones

Simancas optó ayer por anunciar esta decisión después de ser aconsejado por numerosos dirigentes de su partido que consideran un mal menor que pase por el trance de una investidura que no tendrá como colofón su elección como presidente del Gobierno regional. Ello le permitirá dirigirse a la asamblea como candidato, exponer su programa y, sobre todo, denunciar los hilos de la conspiración que el PSOE cree haber detectado detrás de la deserción de Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez, los dos diputados tránsfugas refugiados ahora en el Grupo Mixto.

La presidenta de la Asamblea, Concepción Dancausa, convocó ayer la primera sesión plenaria de investidura para el viernes, dos días antes del comienzo en el Congreso de los Diputados del debate sobre el estado de la nación.

En los planes de Simancas no entra, pues, salir investido presidente. Ello quiere decir que si recibe el apoyo de Tamayo o Sáez tendrá que recurrir a una argucia parlamentaria -la ausencia de algunos diputados socialistas o de IU en la votación- para no salir elegido. El reglamento de la Cámara prevé que necesita mayoría absoluta en primera votación y mayoría simple en la segunda. Si transcurrido el plazo de dos meses a partir de la primera votación ningún candidato hubiera obtenido la confianza de la Asamblea, ésta quedaría automáticamente disuelta, convocándose de inmediato nuevas elecciones.

La decisión de Simancas de presentarse a la investidura, aun a costa de renunciar de antemano a su elección, puede ayudar a desbloquear la compleja situación política y jurídica originada por el anuncio inicial del PP y el PSOE de no presentar a sus candidatos a la investidura.

El Grupo Popular defendió ayer la inclusión del Grupo Mixto, formado por los dos diputados tránsfugas, en la comisión de investigación que propone para analizar 'los intereses inmobiliarios de destacados miembros de la Federación Socialista Madrileña' y para elaborar un informe sobre los procesos urbanísticos de diversos municipios de la comunidad entre 1991-2003. La Mesa de la Cámara admitió ayer a trámite esta iniciativa. El reglamento del Parlamento regional establece en su artículo 63 que la Mesa debe garantizar la presencia en las comisiones de todos los grupos parlamentarios, por lo que la presencia en la comisión de investigación de Tamayo o Sáez es obligada. La paradoja es que, si se llega a crear, éstos tendrán la llave para la toma de decisiones, ya que la suma de los diputados del PP empatará con la de los parlamentarios del PSOE e IU representados en la citada comisión.

Idéntica situación se da desde el lunes en la Diputación Permanente de la Asamblea de Madrid, el órgano plenario que la gobernará durante las vacaciones. La candidata del PP, Esperanza Aguirre, afirmó ayer que no tiene opinión sobre la posible presencia de Tamayo en la comisión de investigación.

El PSOE e IU presentaron también ayer su propia solicitud de comisión de investigación. En ella proponen someter a su juicio 'las responsabilidades políticas y administrativas' que pudieran derivarse de las actuaciones urbanísticas dependientes de la comunidad y que estén en el origen de la trama que denuncian los socialistas.